Ahora más que nunca: Reflexiones para una época de crisis de Abraham Lincoln

Nadie puede decir que el hombre que abolió la esclavitud en EE.UU. no tiene autoridad moral para aconsejarnos.
Ahora más que nunca: Reflexiones para una época de crisis de Abraham Lincoln
Crédito: Depositphotos.com
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Nadie puede decir que Abraham Lincoln nació rico o que fue un privilegiado del sistema. Nació pobre como pocos, en una época extrema y difícil donde lo único que abundaba eran la escases y la enfermedad. Su madre murió cuando él era aún niño, vivía en una cabaña de troncos y mucho tiempo su familia se alimentaba únicamente de lo que podían cazar. No tenía acceso a la educación, solamente a un par de libros. Trabajaba en oficios que requerían mucho esfuerzo físico; en cuanto a calidad de vida, un obrero de ahora sería el equivalente a un fino ejecutivo de cuello blanco de aquel entonces. 

Así, de ser una de las personas con menos en lo que a dinero y suerte se refería, llegó a ser presidente de un país que se convertiría pronto en el más poderosos; y si no bastara eso, también fue él quien guio a buen puerto, la energía brutal de esa enorme nación separada por una cruenta guerra civil.

Abraham Lincoln fue el hombre fuerte, el que muchas veces se equivocaba, pero avanzaba tenazmente con algunos aciertos, suficientes… hacia la unión de su pueblo, hacia la abolición de la esclavitud, hacia el perdón del hermano en desacuerdo. Los momentos más difíciles de Estados Unidos en toda su historia, los más sangrientos y tristes, él los vivió. Las decisiones más difíciles, él las tomó.

Nadie puede decir que Abraham Lincoln no tiene autoridad moral para aconsejarnos.

Hoy comparto sus reflexiones, mismas que obtuve de una fábrica familiar que duró en pie de lucha por 75 años. La fundaron personas que tenían solamente un sueño y muchas ganas de salir adelante. La continuaron administrando los propios empleados quienes fueron después, con esta misma filosofía, dueños de le empresa.

Durante todo tipo de crisis en México, desde la Segunda Guerra Mundial, hasta los innumerables golpes que la economía recibió en épocas de Echeverría, López Portillo, Salinas de Gortari, Fox, Calderón y ahora Peña Nieto, éste letrero permaneció colgado a la vista de todos e inmutable como la Puerta de Alcalá. Yo lo rescaté hace unos meses cuando, al fin, esta fábrica tuvo que cerrar. Creo que hoy es momento de compartirlo y colgarlo no solamente en un muro, sino en el infinito internet… sin interpretación alguna de por medio. Así sirvió a una nación que sangraba y hoy es poderosa; así sirvió a esta fábrica que dio empleo a cientos por más de siete décadas; así servirá para quien quiera tomar su consejo aun en las peores circunstancias:

Reflexiones para una época de crisis

  • No se puede lograr prosperidad, desalentando una economía prudente.
  • No se puede fortalecer a los débiles, debilitando a los fuertes.
  • No se puede ayudar al asalariado, restringiendo al patrono.
  • No se puede llevar adelante la hermandad del hombre, alentando el odio de clases.
  • No se puede ayudar al pobre, destruyendo a los ricos.
  • No se puede establecer una economía sana con empréstitos (préstamos).
  • No se puede evitar una calamidad, gastando más de lo que se gana.
  • No se puede forjar el carácter y valentía, quitando al hombre iniciativa e independencia.
  • No se puede ayudar al hombre permanentemente, haciendo por él lo que él pudiera y debiera hacer por sí mismo.

Abraham Lincoln 1809 – 1865

Si estás de acuerdo con este mensaje que Lincoln nos envía a través del tiempo, compártelo. Es mejor enderezar el camino de uno mismo que dedicarse a esparcir miedo u odio. Más difícil es hacer lo sensato y más fácil hacer lo estúpido, decía Sócrates. Para descargar una impresión del letrero original en alta calidad, puedes hacerlo dando clic en esta liga.

Imprímelo para colgarlo y transmitirlo a las siguientes generaciones, mismas que, ineludiblemente, también tendrán que enfrentar sus propias crisis. Que al menos lo hagan inteligentemente, como lo hizo en su propio tiempo el admirable Abraham Lincoln.

Quien supera la crisis, se supera a sí mismo sin quedar superado”, Albert Einstein.