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La revancha del mexicano que conquistó a NY con pastes

El emprendedor hidalguense Francisco Valle Gasca quiere aprender de sus errores para volver a empezar en California, Estados Unidos.
La revancha del mexicano que conquistó a NY con pastes
Crédito: Despositphotos.com
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Pachuca, Hidalgo.- La avenida Roosevelt de Nueva York albergó, durante casi tres años, la casa de los pastes más famosa de México. Esas empanadas de hojaldra, originarias del estado de Hidalgo, consiguieron colocarse en el gusto de los neoyorquinos y hacer que los mexicanos se sintieran como en casa.

Pero hace unos meses, el alza del dólar, que se cotizó hasta en 20 pesos mexicanos, ocasionó que Pastes Kikos quebrara.

"Tuvimos que cerrar hace algunos meses porque el dólar subió mucho", expresó Francisco Valle Gasca, su fundador, en el marco de la inauguración del evento de emprendedores, Pachuca Startup Week.

Con sus distintivos colores amatillo y rojo y una bandera de México en las afueras, el local de Pastes Kikos ofrecía a los paseantes en Nueva York  los sabores originarios del pueblo minero Real del Monte. Por 2.5 dólares se podía degustar cualquier variedad ya fuera de mole negro o papas con pollo, por mencionar algunas.

Pese a ser originarios de dicho municipio de Hidalgo, la cadena de pastes no pudo asentarse ahí porque las autoridades consideraron que, dado su posicionamiento en el mercado regional, terminaría por exterminar a los pequeños locales que ofrecen el mismo producto.

"Como no me dejaron me fui a Nueva York", dijo bromista Valle Gasca, quien fue nombrado el empresario del año por la Cámara Nacional de Comercio de Pachuca, una semana después de haber abierto una sucursal de Pastes Kikos en Estados Unidos, en septiembre de 2013.

En México, actualmente hay más de 87 franquicias de Pastes Kikos que se ubican en Querétaro, Puebla y la Ciudad de México y, en los próximos dos meses, en Guanajuato. Pero Valle Gasca va por más y quiere la revancha en el país vecino.

"Ya sé en qué fallé, para no cometer los mismos errores, y ahora regresaré a California", afirmó el emprendedor.

Pero la competencia que quiere librar Francisco Valle, con base en lo que ha aprendido, es aquella con las grandes franquicias en Estados Unidos, pese a la crisis. Esta vez, quiere llegar a California y volver a decorar las paredes de su establecimiento con el Reloj Monumental de Pachuca, como lo hizo en Nueva York, además de resaltar que los Pastes Kikos son una tradición familiar desde 1972.

Aprender para reponerse

Cuando Lucina Gasca, madre de Francisco Valle, enviudó no se imaginaba que la lonchería Kikos, que adquirió con el dinero de su pensión, tendría proyección internacional. Al inicio comercializaba tortas y otros productos, pero fueron los clientes quienes le pidieron que vendiera pastes.

"Los primeros salieron como piedra: duros. Mi madre lloró porque tuvo que tirar su inversión", recordó Valle Gasca.

Esta es una de las lecciones que Valle aprendió de su madre: no rendirse hasta obtener un producto de calidad que satisfaga las necesidades de los comensales.

Escuchar al cliente para situarse en la preferencia del consumidor es otra lección que se aprende de esta experiencia. Actualmente, compartió Valle, planean diversificar y abrir otros negocios de pizzas y ensaladas debido a la demanda del mercado.

La tercer lección que aprendió el emprendedor fue la del trabajo en equipo para crecer. Junto con su esposa y otros colaboradores logró salir de Hidalgo y pasar de producir 500 pastes al día a 1,000, algunos de los cuales se comercializaban en la central camionera del norte de la Ciudad de México y luego en la del sur, en Tasqueña.

Hoy, tan sólo en Hidalgo, esta franquicia vende 5,000 pastes diarios, asegura Eric Pérez, CEO de Startup Hidalgo. En el estado su principal competencia son las cadenas Pasteko y Real de Plateros.

Pastes Kikos tiene una fuerte misión por delante. Recuperarse del fracaso, tomar lo aprendido y triunfar otra vez. Una lección que todos los emprendedores deben conocer en algún momento de sus carreras.