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Cultura Pop

Wallace & Gromit, Nick Park y la importancia de serte fiel a ti mismo

Nick Park, creador de las cintas animadas de Wallace & Gromit, es un verdadero emprendedor. Él ha llegado a lo más alto en el mundo del cine animando persiguiendo un simple sueño. ¿Qué podemos aprender de él ahora que su más reciente cinta, El Cavernícola (Early Man), llega a los cines?
Wallace & Gromit, Nick Park y la importancia de serte fiel a ti mismo
Crédito: Nick Park
8 min read

El movimiento se inició en su imaginación.

En un cobertizo lleno de objetos viejos durante alguna de las lluviosas tardes en la ciudad de Preston, Inglaterra, Nick Wulstan Park comenzó a dibujar sus personajes con lápiz y papel. Admiraba a The Beano, una revista que compilaba las historietas que el niño imitaba y utilizaba como inspiración para crear las suyas. Porque desde pequeño Nick intuía lo que quería hacer cuando fuera grande: contar historias.

El día en que su mamá recibió una cámara de cine de 8 mm de regalo la vida de Nick cambió. Comenzó a experimentar con ella y pronto descubrió la manera de darle vida a sus creaciones. Jugando con la animación cuadro por cuadro el pequeño encontró el medio ideal para contar historias más elaboradas. Éstas requerían de modelos bien trabajados, de guiones previamente redactados y de una enorme paciencia para animarlas un cuadro a la vez. El resultado era sorprendente: objetos inanimados cobraban vida cuando la sucesión de imágenes era proyectada en la pantalla. Entonces Nick sonreía orgulloso, consciente de que había encontrado la pasión de su vida.

Sabía lo que quería hacer y no descansaría hasta lograrlo.

Un encuentro inesperado 

Nick estudió en la Escuela Nacional de Cine y Televisión en Buckinghamshire. Fue ahí en donde empezó a trabajar en un ambicioso cortometraje sin saber que éste transformaría su vida: A Grand Day Out (Un día de campo en la Luna). La cinta animada con figuras de barro contaba la historia de Wallace, un inventor obsesionado con la idea de viajar a la luna, y de Gromit, su fiel y silente perro.

Peter Lord y David Sproxton, los fundadores de los estudios de animación Aardman conocieron al joven Nick en el colegio y tras ver parte del proyecto en que trabajaba lo invitaron a unirse al estudio que, además, le ayudaría a producir su cinta y le comisionaría otras películas.

A Grand Day Out se estrenó el 24 de diciembre de 1990 en la televisión británica y se convirtió en un éxito de inmediato. En 1991 la cinta recibió una nominación al Óscar en la categoría de Mejor cortometraje animado, pero no ganó. La estatuilla se la llevó Creature Comforts… otra cinta animada dirigida por Nick Park y producida por Aardman.

De entonces a la fecha la historia de Nick ha sido de éxito absoluto: cinco cortos, tres largometrajes, seis nominaciones al Óscar, cuatro estatuillas ganadas y su transformación en el personaje central de uno de los estudios de animación más reconocidos del mundo.

Con una carrera que se acerca a los 30 años y su más reciente largometraje, Early Man (Cavernícola), por estrenarse en cines, hay muchas lecciones que podemos tomar de la historia de Nick.

El poder para realizar los sueños

Al principio no había movimiento. Sólo un sueño. Y Nick comenzó a cumplirlo desde niño. ¿Cómo? Simplemente haciendo: dibujó, modeló, fotografió, filmó. Experimentó. Tomó la cámara de su madre entre las manos y se puso a rodar.

Hizo que las cosas sucedieran.

¿Cuántas veces tenemos un sueño en la mente que jamás ejecutamos? Lo podemos verbalizar, hablamos de él, lo compartimos, pero jamás hacemos que suceda.

Y al final lo extraviamos.

Si realmente deseas lograr algo no esperes más: comienza a trabajar en ello el día de hoy con lo que tienes a la mano.

Define tu estiloy defiéndelo 

Si algo tienen las cintas de Nick Park es un estilo particular: su sentido del humor es fino, los ojos de los personajes son expresivos, las mejillas acentúan sus emociones. No importa si son animales entrevistados en cautiverio (Creature Comforts), un perro mudo y su dueño (Wallace & Gromit) o unas gallinas intentado escapar de una granja que se asemeja a un campo de concentración (Pollitos en fuga), las producciones de Park tienen un sello inconfundible.

Una marca que los hace únicos y atractivos.

A veces por la presión del mercado modificamos nuestro estilo, nuestro producto y nos perdemos a nosotros mismos. Si como Nick Park tienes algo que te hace particular, defiéndelo y por ningún motivo lo dejes escapar. 

Elige bien a tus socios

Las primeras producciones de Nick Park con Aardman estuvieron siempre ligadas a canales de televisión británicos. Antes de filmar Pollitos en fuga el estudio se asoció con DreamWorks, de Steven Spielberg. Lo que buscaban era penetrar con éxito al mercado de Estados Unidos y el conocimiento del mercado por parte de la productora resultaba invaluable.

Pero había un precio a pagar: DreamWorks quería estar seguro de que el desarrollo de los personajes del filme obedeciera a los intereses de la audiencia norteamericana y garantizara su éxito. En diversas entrevistas Park se refiere al periodo como uno de enorme dificultad, pues por primera vez se encontró trabajando sin la libertad creativa y con la supervisión de alguien más.

Wallace & Gromit: La batalla de los Vegetales (2005) también fue producida por DreamWorks y, aunque resultó un éxito en taquilla, al concluir el proyecto Aardman decidió terminar la relación y buscar a un nuevo socio que respetara la libertad de sus creadores. A finales de 2010 Aardman se asoció con Sony Pictures.

Recuerda que la idea de asociarse con alguien más es complementarse y crecer juntos. Debes de tener claro qué pretendes lograr con dicha alianza, qué estás dispuesto a soltar y qué te resulta inadmisible. Si te sucede lo que a Nick en torno a la libertad creativa, es posible que sea tiempo de revisar la sociedad antes de que sea demasiado tarde…

El avance tecnológico 

El desarrollo es inevitable. Hoy la tecnología está presente en cada aspecto de nuestra vida. Hoy estamos más digitalizados que nunca y le tentación por adoptar las nuevas tecnologías que nos ayuden a mejorar nuestros procesos de trabajo es mayúscula. Pero antes de hacerlo debes de preguntarte qué te dará y qué te quitará. Busca tecnologías que te ayuden a ser más eficiente, pero evita aquellas que le resten originalidad a tu proyecto.

A Nick Park le gusta que en sus animaciones sea perceptible el trabajo de las manos que moldearon el barro. Si observas con atención percibirás incluso las huellas dactilares de los animadores grabadas en las figuras de barro. Para él esas huellas son la señal del proceso que se siguió y que no quiere perder en sus películas. Claro: pudiera dejar atrás la animación convencional y empezar a animar todo con ayuda de una computadora (como en el caso de Operación regalo, también de Aardman, pero dirigida por Sarah Smith), pero Park sabe que estaría renunciando justo a aquello que lo ha definido.

Aún así Park ha usado el CGI para animar algunos aspectos de Cavernícola. Los fondos en los que se aprecia a los espectadores en el estadio de futbol fueron generados digitalmente. Park encontró la manera de conciliar dos mundos, sin perder la rúbrica a su producto.

Ser fiel contigo mismo 

El tono de Wallace & Gromit y las demás producciones de Park es absolutamente británico. Tanto que pudieran parecer ajenos para a los espectadores de otros lugares del mundo. Pero no lo son. Sus personajes e historias son universales.

Nick Park ha declarado que jamás ha hecho una película pensando en agradar a alguien más. Realiza cada historia, cada animación buscando que le gusten a él. Se concentra en serse fiel a sí mismo y si cumple con ello las cosas salen bien y adquieren una universalidad que no tiene que ver con nacionalidades, sino que con nuestras emociones…

¿Cuántas veces modificamos lo que hacemos por agradar a los demás? ¿Cuántas veces dudamos de nuestra propia intuición y borramos las huellas dactilares de nuestras creaciones? Cuando en realidad es justamente ese sello el que nos ayudará a destacar. El que nos hará diferentes. El que nos diferenciará de los demás. Como le sucedió a ese niño decidido desde hace años a contar la historia de un hombre y su perro buscando pasar un día de campo en una luna hecho de queso. Ese hombre llamado Nick Park.

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