La razón por la que ser amable contigo mismo es fundamental para el éxito empresarial

Una vez que logramos silenciar el auto-criticismo somos libres para vivir bajo nuestros propios términos.
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Crédito: depositphotos.com

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Entrepreneur; Founder and CEO, JotForm
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“Si tu compasión no te incluye, entonces no está completa.” — Jack Kornfield

Hace algunos años, cuando recién había fundado mi empresa JotForm, recuerdo haber estado sentado a la mitad de una conferencia de tecnología, escuchando cómo, uno por uno, emprendedores ya experimentados compartían sus historias de éxito. Cada vez que uno se levantaba para hablar, escuchaba esta molesta vocecita en mi cabeza diciéndome: No eres lo suficientemente bueno.

Había caído en la trampa de las comparaciones y la lástima que generaron un efecto bola de nieve de auto críticas. ¿Por qué no puedo llegar más rápido a mis objetivos? ¿Por qué soy el único batallando para hacer crecer mi startup?

No sólo me estaba quejando de mis defectos, sino que no estaba viendo el panorama completo.

Fue después de unos días y gracias a que pude tomar distancia de esos pensamientos negativos que pude ver la situación completa. Esos emprendedores llevaban más tiempo que yo haciendo negocios. No hay forma de conocer todos los retos y desafíos a los que se enfrentaron en el camino. Nadie es perfecto.

Esta no fue ni la primera ni la última vez que me sentí así. A lo largo del camino construyendo mi startup, he tenido que aprender a dejar de escuchar a esa molesta vocecita en mi cabeza. Me he tardado 13 años en dejar de ser mi peor crítico y empezar a cultivar una mayor amabilidad hacia mí mismo.

Una virtud subestimada

La psicóloga e investigadora Kristin Neff se refiere a la práctica de la auto-compasión como “tratarte a ti mismo con el mismo tipo de amabilidad, cariño y entendimiento con el que tratas a todos los demás que te rodean”.

Para las personas exitosas, es muy fácil acostumbrarse a correr a toda velocidad. Esto significa que, sin importar cómo lo hagas, en algún momento puedes equivocarte. Cometerás errores y no hay nada qué hacer al respecto. Pero aquí algo importante: no podemos pasarnos la vida esquivando los errores. Intentar hacerlo sólo limita tu desarrollo futuro y gasta tus recursos.

Observarnos a nosotros mismos a través del cristal de la amabilidad elimina los sentimientos de vergüenza y culpa, porque nos permite ver que somos iguales al resto del mundo: somos defectuosos e imperfectos. O, tal como lo señaló la Dra. Neff en el New York Times: “Cuando estás en el campo de batalla, ¿quieres un enemigo o un aliado?”

La auto-compasión mejora el desempeño

“La auto-aceptación es mi negativa ante estar en una relación adversa conmigo mismo” — Nathaniel Branden

A la hora de construir mi startup me di cuenta de que, si llevaba un registro de todo lo que me faltaba, lo único que estaba haciendo era drenar activamente mi energía. Regodearme en mis defectos tampoco generaba productividad, sino todo lo contrario.

Basar nuestro valor personal contrastándolo con otros nos hace sentir más inseguros y ansiosos, algo que al final termina auto-destruyéndonos. Según Emma Seppälä del Centro de Investigación para la Compasión y el Altruismo de la Universidad de Stanford, los datos científicos demuestran que este tipo de auto-crítica nos hace más débiles frente al fracaso.

A lo largo de los años, esto es lo que he aprendido: para tener la motivación necesaria para ser sostenibles y efectivos, tenemos que poner en práctica la auto-compasión. La autora Kristin Wong lo pone así: “A la gente que siente compasión por sí misma se le facilita mejorar los errores, fracasos y defectos, porque los consideran de forma más objetiva”.

En otras palabras, tuve que dejar de compararme con los demás y enfocarme en las cosas que sí estaba haciendo bien para que mi negocio creciera. Y la ciencia me respalda. Según un estudio realizado en 2012, tratarnos con más calidez y entendimiento a la hora de enfrentar el fracaso puede motivarnos más para mejorar. Esto se debe a que la práctica regular de la auto-compasión activa nuestros sistemas de cuidado. Otros estudios han demostrado que cuando tenemos la capacidad de reconocer nuestros fracasos desarrollamos más resiliencia y podemos lidiar mejor con la adversidad.

Construye equipos más fuertes

Ser más amable con nosotros mismos es una actitud que también afecta a los que nos rodean. Entre más auto-compasión practiquemos, más probable es que tratemos igual a los demás. En un discurso de graduación en la Universidad Wharton, el CEO de LinkedIn Jeff Weiner aludió a crear una cultura laboral de calidez y mayor empatía emocional. “Manejar la compasión no es únicamente una mejor forma de construir un mejor equipo, sino una mejor forma de construir una mejor empresa” dijo.

Cuando le mostremos a nuestros equipos que estamos dispuestos a ver nuestros errores bajo una luz más amable, estamos reforzando la confianza e inspirando a nuestros colegas a través de la empatía, el respeto y el entendimiento. Estas son algunas de las lecciones más valiosas que he aprendido desde que inicié mi empresa. Adoptar una mayor amabilidad hacia nosotros mismos ha implicado reconocer que todos somos humanos y recordarme que está bien fallar de vez en cuando.

La auto-aceptación implica libertad

Imagina que pudieras entrar a una conferencia no sólo con seguridad, sino con la consciencia de saber que no tienes todas las respuestas y que no pasa nada. “Sólo hay un éxito” observó el periodista Christopher Morley. “Ser capaz de vivir toda tu vida bajo tus propios términos”.

Sin importar la etapa en la que te encuentres, nada se compara con el sentimiento de estar totalmente cómodo en tu propia piel. Lleva la cuenta de la cantidad de veces que te regañas a ti mismo por un pequeño error o cuando tu mente hace comparaciones.  Presta atención a la forma en la que te has tratado en la última semana. ¿Te has portado como un amigo preocupado y amable? ¿O has sido tu peor crítico?

Ser consciente de esos momentos te hace empezar a ver los momentos en los que podrías ser más amable contigo mismo.

Al final, tras casi dos décadas en la vida empresarial, he aprendido que hay más cosas en la vida más allá de ser el mejor. Para mí, lo más importante es enfocarte en hacer algo increíble y crear una empresa que le permita a la gente sentirse igualmente satisfecha fuera del trabajo.

Una vez que logramos silenciar a nuestro crítico interno, somos más libres para vivir bajo nuestros propios términos.

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