Silvina Moschini, la emprendedora argentina detrás del nuevo unicornio de mil millones de dólares, nos dice cómo puedes levantar capital

La fundadora de SheWorks! y Transparent Business comparte su experiencia con las mujeres emprendedoras.
Silvina Moschini, la emprendedora argentina detrás del nuevo unicornio de mil millones de dólares, nos dice cómo puedes levantar capital
Crédito: Francisco Córdoba

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  • Moschini menciona varios retos a los que se enfrentan las mujeres emprendedoras a la hora de levantar capital, de acuerdo con la emprendedora es una cuestión que tiene que ver con la cultura.

Silvina Moschini es CEO y fundadora de SheWorks! Una plataforma que conecta a mujeres profesionales con compañías de todo el mundo, de igual manera, les permite trabajar a distancia y en horarios flexibles que se ajustan a sus necesidades y es presidente de Transparent Business, plataforma de gestión de equipos de trabajo a distancia. 

Mientras que muchas empresas repentinamente tuvieron que hacer la transición al trabajo remoto a raíz de la pandemia, ella ya contaba con la ventaja de utilizar el software necesario para tener gente trabajando de manera virtual y organizada. “No tenemos oficinas, nunca las tuvimos y no las vamos a tener”, Moschini comenta. 

“A fin de año vamos a hacer lo que se llama un mini IPO, una oferta pública de acciones que va a llevar a la compañía a valer un billón o 1,000 millones, es como decimos nosotros, esto va a ser a fin de año. El año que viene nuestro objetivo es llevar a una IPO grande, de 10,000 millones de dólares a 10 billones”, cuenta la emprendedora. 

Solo en días pasados, TransparentBusiness alcanzó una valoración privada de 1,000 millones de dólares, lo que lo convierte en el más reciente unicornio con un CEO latinoamericano. 

Los retos a los que se enfrentan las mujeres a la hora de emprender

La empresaria cuenta que el término de “unicornio” corresponde a poder lograr una compañía más grande y “rosa” lo atribuye al estilo liderazgo femenino, de aquí el término unicornio rosa. 

 “A las mujeres nos cuesta mucho más emprender porque es un gran desafío para nosotras el hacer compañías que son verdaderamente grandes entre otras cosas porque es muy difícil el conseguir capital. Además de que hay un montón de otros factores que hacen que a las mujeres no nos resulte muy fácil o no nos involucremos en proyectos que tienen que ver con emprendimientos de cala, muchas veces nos vamos por proyectos más pequeñitos y bonitos, vinculados con iniciativas más chicas, de cosas menos escalables y el concepto de unicornio rosa es precisamente una compañía de 1,000 millones de dólares como mínimo”, explica Moschini.

Hoy en día, se está poniendo muy de moda, porque tradicionalmente el estilo del liderazgo masculino va ligado a una cuestión más dura, asertiva y en tiempos de crisis, las mujeres aportan de maneras más inclusivas, conversacionales y participativas. 

Foto: Cortesía de Silvina Moschini.

“Por ejemplo, los países que mejor manejaron las crisis en el mundo de la pandemia fueron los que tenían presidentes o líderes mujeres y eso tiene que ver mucho con lo del liderazgo, con el estilo femenino que no tiene tanto que ver con el género, sino con la manera de dirigir. A las mujeres nos gusta escuchar más, hacer equipos más comprometidos, porque la gente siente que puede participar, dar más oportunidades, el integrar y entender que tienes enfrente a un ser humano que está pasando momentos difíciles y poner a la persona primero y después a la función”, añade Moschini.

Moschini menciona varios retos a los que se enfrentan las mujeres emprendedoras a la hora de levantar capital, de acuerdo con la emprendedora es una cuestión que tiene que ver con la cultura y que desde cortas edades fuimos educadas de cierta manera y esas mismas barreras deben de ser eliminadas.  

“Desde pequeñas nos enseñaron que teníamos que ser bonitas, sentarse derechitas, ser como una princesa, que va a venir el príncipe, te va a rescatar, que después tus problemas van a estar resueltos y eso no se hace. La realidad es que cuando un príncipe no aparece y si te vas a quedar a esperar por ahí, no están encantados ni viene con armadura brillante o él es un desastre. Lo que a mí me enseñó mi papá es lo que yo busco también, porque trabajo mucho para empoderar a mujeres ayudándolas a que sean independientes económicamente, la verdadera independencia siempre empieza por la cartera, por el poder ser dueño de tu independencia económica, porque no puedes hablar de empoderamiento solo de palabra si no tienes dinero, no estás empoderada”, explica Moschini.

Dicho esto, es muy importante que como mujeres emprendedoras se eliminen estas trabas y bloqueos culturales que se tienen bastante arraigados.

“La realidad es que podemos hacer lo que tengamos ganas, porque tenemos la capacidad de hacerlo, porque hoy las mujeres están mejor preparadas que los hombres, y no digo esto de manera hacia el aire, las mujeres logran la mayor cantidad de títulos universitarios, maestrías y doctorados, que se adquieren en las universidades. Por lo cual estamos más preparadas y estas no son opiniones, son números”, añade Moschini. 

Arriésgate a levantar capital, no se pierde nada con intentar

El objetivo es cambiar el chip y modificar esa mentalidad para celebrar  la posibilidad de ser mujeres fuertes, exitosas y no vivirlo con culpa. También menciona que las mujeres se ven obstaculizadas a la hora de pedir dinero y que ese miedo deben perderlo. 

“Cuando las mujeres van a pedir dinero siempre lo piden tímidamente y no debe ser así.  Cuando vamos a solicitar plata tenemos que ser más asertivas, agresivas y decir dame tu dinero, porque si no me lo das, vas a tener el Fear Of Missing Out (FOMO) y perderás la oportunidad de apostar a mujeres emprendedoras, también aplica para cualquier mujer que está trabajando en relación de dependencia. Trabajamos más duro, venimos mejor preparadas, producimos más y cuando lo trasladas a las empresas lideradas por mujeres, tienen un 21% mejor retorno de ganancias que las dirigidas por hombres. Si no accedes a capital, no puedes crear una gran empresa. Es decir, necesitas dinero para contratar gente buena y pagarle bien”, explica Moschini.

También es importante remover el síndrome del impostor, tener la falsa creencia de que no importa lo que hagamos y considerar de que si se llega a liderar fue por tener “suerte”.

“Llegamos porque somos capaces y tenemos que vencer ese límite que muchas veces nos auto imponemos, creemos que las cosas nos salen porque estuvimos en el lugar adecuado y en el momento justo. Las mujeres no aplican a posiciones porque sienten que no están 120% calificadas, mientras que los hombres dicen si, - voy ahí sencillo- no importa que estoy 70% u 80% preparado, ellos se atreven.  A las mujeres nos cuesta sobreprometer y vendernos, porque nos da vergüenza, pensamos que si somos orgullosas y nos presentamos como personas capaces vamos a poner a la gente incómoda y que se sienta mal el otro”, comenta la emprendedora. 

Teniendo en cuenta lo anterior, las mujeres suelen tomar muy en serio el trabajo y meten demasiado esfuerzo, lo cual es bastante bueno. No obstante, ella indica que debe de ser valorado, puesto que lo que hacen tiene un reflejo positivo en lo que los demás ven y en los fondos de inversión. 

“El 0.4% del capital de riesgo, el capital de inversión, el capital emprendedor, el Venture Capital - como dicen Estados Unidos - en mujeres emprendedoras diversas, quiere decir que no “gringas”, nosotras somos diversas,  porque somos latinas, mientras que el 2% va a emprendedoras americanas, eso es la nada misma”, indica Moschini.

Ella cuenta en su experiencia, que fue directamente con los inversores, con CEO´s de compañías y les explicó que estaba haciendo una empresa que iba a valer muchísimo dinero y que transformaría la manera en la que las compañías y las personas trabajaran, que iba a permitir que mujeres con talento de cualquier parte del mundo pudieran acceder a empleo desde casa, sin importar el lugar de donde se encontraran, de esta forma tuvieran la posibilidad de trabajar para Cisco, Google, Mastercard o para cualquier startup en Silicon Valley, porque hoy el trabajo es remoto y puedes estar en casa con una computadora y trabajar para la compañía que quieras. 

Foto: Cortesía de Silvina Moschini

“Fue así que levanté más de 13 millones de dólares y me convertí en la primera emprendedora en el mundo, definitivamente la primera latina sin tener ni siquiera que ir a someterme a que me dijeran que no accedían darme los fondos de inversión, porque era o muy bonita, o muy fea, muy alta o baja, muy gorda o muy flaca, cualquier excusa. Lo que quiero compartir para las emprendedoras es que sí se puede, que si yo lo pude hacer, lo puede hacer cualquiera, porque yo no tengo nada de diferente de lo que tenemos todas. Me parece que esos son los desafíos que tenemos que enfrentar para que todas podamos saber que merecemos y que tengamos la confianza suficiente para poder lograr lo que nos propongamos,  porque lo ganamos y esto aplica también para solicitar un aumento salarial y no sólo para las emprendedoras”, comenta Moschini.

¿Cuál es la evaluación actual del mercado para mujeres?

“Yo creo que el mercado laboral hoy con la pandemia para mujeres tiene la oportunidad del siglo, porque es un desafío cuando piensas en por qué las mujeres se van del mercado laboral. El 51% de las mamás se van cuando tienen su primer o segundo hijo, cuando se vuelven madres no importa lo que estudiaron, qué capaces hayan sido, qué buen trabajo hayan tenido, abandonan su trabajo por falta de flexibilidad, puesto que es súper difícil el poder tener una familia y poder cumplir con modelos rígidos de trabajo. Creo que con la pandemia el normalizar el trabajo remoto abre  todo un mundo de oportunidades para que las mujeres ya no tengamos que explicarle a nuestro empleador qué podemos trabajar desde casa, porque ya lo vieron, ya se dieron cuenta que ese trabajo que juraban que no se podía hacer, sí se puede hacer”, responde Moschini.

Lo anterior nos da a entender que hay oportunidades para todas las mujeres, porque el trabajo remoto les ofrece esa flexibilidad, puedes realizar diversas actividades como viajar, cuidar a tus hijos, estudiar, entre muchas otras. Para varias mujeres es liberador, porque les permite ser independientes tanto económicamente como en su disponibilidad de horarios, puesto que cuando se tiene un horario fijo de ocho a siete de la tarde, no es vida, después de esa hora, te levantas a las 6:00 am y no te quedan ganas de nada y la vida no solamente es el trabajo. 

“Esto te permite que digas, voy a agarrar algunos clientes y los voy a trabajar desde cualquier lado, ganando un ingreso y dependiendo lo que quieras hacer puedes ganar más o menos, pero creo que la pandemia trajo, como dicen los chinos, en el símbolo de crisis está peligro y oportunidad, en este caso el de cambiar la dinámica del mercado para hacer que mujeres talentosas de todo el mundo puedan trabajar desde la casa o desde donde tengan ganas y no tener que elegir entre vida personal y vida profesional”, señala Moschini. 

Sobre el trabajo, laboran desde la casa y su objetivo es convertirse en el sistema operativo del trabajo remoto para hacer que empresas de todos los tamaños puedan estructurar equipos con tecnología y con flexibilidad, así que esa es su misión con la gente que trabaja en su equipo. 

“Nosotros estamos contratando mucha gente, hay muchas personas que hoy por ahí está sin empleo, buscamos invitarlos a que se registren y que  miren las posiciones abiertas, estamos con 20 posiciones abiertas vamos a sumar más en en nuestra compañía y queremos tener mucho talento mexicano, para hombres y mujeres que sean súper capaces y nos encantaría poder conectar y facilitarles el trabajo desde nuestra plataforma”, añade Moschini.

¿Cómo superar la brecha de género?

“Una es el atrevernos y el animarnos a querer cambiar las cosas. Muchas compañías y personas hablan de lo bueno que sería, pero con eso no resolvemos, son acciones y no intenciones las que cambian la realidad. La siguiente es unirnos, las mujeres hacemos un buen-mal trabajo en apoyarnos mutuamente. Hay una frase que dice que las verdaderas reinas son las que se acomodan las coronas entre ellas, sin embargo las mujeres todavía sentimos que tenemos que competir, en vez de ayudarnos, eso está mal. Crecemos y evolucionamos levantando a otras personas, debemos pensar más en la comunidad. También es el trabajar con hombres para que entiendan que esto no es en contra de ellos, que el derecho de las mujeres es un derecho humano y mismo que crea mejores sociedades donde tenemos gente con distintos puntos de vista y tenemos que trabajar con los señores para crear un mundo en el que la decisión se tome de la misma manera que el mundo está conformado, mitad por hombres y mitad por mujeres. Entonces el buscar a hombres como aliados. Por último, pensar en grande y sin limitaciones”, cuenta Moschini.

Teniendo lo anterior en mente, es muy importante el atreverse, crear comunidad y el apoyarse mutuamente, buscar aliados y sobretodo el pensar en grande, en proyectos que generen un gran impacto. 

“Ser ambiciosa y no sentir que al serlo somos malvadas, porque el uso del poder por las mujeres bien utilizado puede generar muchísimo cambio positivo en la sociedad, las mujeres cuando trabajamos, educamos más a la comunidad devolvemos, creamos ecosistemas que ayudan y cada vez más está armándose toda esta cultura de economía circular. Nosotros tenemos un proyecto que se llama SheWorks! Academy donde con Google, Facebook y el Banco Interamericano de Desarrollo educamos por internet a mujeres para que puedan desarrollar habilidades para que consigan chamba desde la casa, como community managers o expertas en comunicaciones digitales. Yo estudié comunicaciones y sé lo importante que son las habilidades en este campo para ser exitosas en el mercado y eso es lo que buscamos también sumarle con aptitudes digitales, para que quienes estudiaron lo mismo puedan entender cómo es un pilar fundamental de la operación de todas las compañías”, dice Moschini. 

Foto: Cortesía de Silvina Moschini

Ayudar a obtener todas las habilidades mencionadas es importante, además de siempre tener una calidad humana, no por moda, sino como valor intrínseco.

SheWorks! Academy es una academia que hicieron por internet, siempre siendo remote first, es decir que nunca tuvieron una versión en papel y que le hace mucha ilusión un proyecto en Guatemala y que ahora están trabajando para poder hacerla regionalmente, las chicas que se encuentran ahí, ahora están laborando para Pepsico, Google y otras empresas muy interesantes, nunca se imaginaron poder hacerlo.  

Panorama actual para los emprendedores

“Respecto a los emprendedores, es una gran oportunidad para aquellos que no están digitalizados, de transformar virtualmente sus compañías. Por ejemplo, muchas compañías que tenían comercios ahora van a poder hacer comercio social o comercio electrónico. En el caso de centros de deporte puede adaptar sus clases en Internet y ampliar sus audiencias a clientes de todo el mundo. La transformación les abrió un panorama de potencial mercado muchísimo más grande. También surgió la oportunidad de crear empresas que ya nacen digitales. Por ejemplo, un buen amigo mío que es un emprendedor mexicano increíble que se llama Ricardo Weder es el fundador de una compañía que se llama Justo MX, es un supermercado ciento por ciento de internet, puedes pedir todo tu mercado sin tener que pisar una tienda”, dice Moschini. 

Entonces, es una buena oportunidad de transformar los negocios para hacer empresas 10 veces más ágiles, económicas, efectivas, inclusivas y que puedan contratar mujeres por internet de manera remota, tener un mercado más grande y sin limitaciones geográficas. 

“El tomar esta crisis como una gran oportunidad para salir de la zona de confort y animarse por la necesidad a dar un paso adelante, a acelerar esta transformación digital que de una u otra manera les iba a pasar, solo que la gente estaba postergándolo. Cuando hay una crisis es porque el pasado no se quiere ir, el presente no está listo para entrar y esto es lo que hizo la pandemia, aceleró la salida del pasado, porque trabajar en oficinas era ridículo, contaminaban, hacía que la gente perdiera tiempo, las horas saldas no contaban para nada, las mujeres perdían las oportunidades, era costoso y ahora uno dice es tan obvio que esto no tenía sentido, pero ¿Por qué seguíamos haciéndolo? y era porque no teníamos la necesidad de cambiar”, comenta Moschini. 

Planes a futuro

“Nosotros estamos planeando un desembarco muy fuerte en México, tenemos muchos clientes ahí, como Telcel, América Móvil, etc., muchísimas compañías que son súper especiales para nosotros, así que nuestro objetivo es lanzar operaciones en México en los próximos dos meses con equipo propio, más allá de los partners y llevar la compañía a una oferta pública de acciones demostrando que se puede conseguir financiamiento y crear empresas que estén ciento por ciento ancladas en tecnología nosotros”, concluye Moschini.

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