Emprendedores

Emprendedores-1223

Emprendedores-1223
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

El Puesto de Limonada Cómo Divertirse

El Puesto de Limonada

Niños aprenden a sumar, restar y a hacer negocios

Por Debra Phillips

Para comprobar que la juventud no siempre es inútil. Emmanuel Moduanaliza en The Lemonade Stand: A Guide to Encouraging the Entrepreneur inYour Child (El Puesto de Limonada: Una Guia para Estimular al Emprendedorque hay en sus Niños) los factores que empujan a los niños ainiciar su propio negocio.

&flashquotAunque no hay cifras confiables sobre el número de niños yadolescentes empresarios en Estados Unidos, la evidencia indica que unnúmero cada vez mayor de personas muestran un gran interés poriniciar y manejar su propio negocio&flashquot, escribe Modu.

Y, a menos que usted sobrestime la demanda de limonada, tome en cuenta lasiguiente observación: &flashquotLos niños empresarios han avanzado muchodesde que tenían sus puestos de limonada y entregaban periódico.Hoy, los niños entre 10 y 17 años inician negocios en forma enlas áreas de servicios de manufactura&flashquot.

Modu no bromea. En The Lemonade Stand, nos habla de un magnate enpotencia, que a la edad de 14 años, había iniciado tres negociosque van desde una granja avícola hasta el intercambio de tarjetas debéisbol.

Lo fascinante de este libro, incluso para empresarios de viejo andar, son losvaliosos consejos de los padres. El autor nos muestra los aspectos tangiblescomo ayudar a los niños a formular planes de negocio así comolos intangibles ayudarlos a elevar su autoestima. Incluso nos indicacómo evaluar nuestras posibilidades de educar a niñosempresarios.

&flashquotLos padres que educan a sus hijos sin abrirles la mente a la posibilidad detener su propio negocio los están condenando a una vida de servidumbrecorporativa&flashquot, concluye Modu. &flashquotComo guardianes y modelos de sus hijos, ustedesdeben presentarles diversas opciones para tener una vida plena&flashquot.

Cómo Divertirse

Esta es la historia de un plátano de peluche. Para ser másprecisos, de un plátano de peluche con lentes de sol y sombrero. Y paraser todavía más precisos, el plátano en cuestióntambién tiene un cigarro en la boca.

No crea que está alucinando (nosotros tampoco). Lo que pasa es que acabade entrar en un mundo de imaginación y sonido... y empleadosentusiastas. En resumidas cuentas, ha cruzado la zona de la diversión.

Clara que no es nada sencillo introducir la diversión en el sitio detrabajo pues, al estar condicionados a pensar que el trabajo y ladiversión no son para nada compatibles, no es fácil lograr elequilibrio adecuado entre eficiencia y exuberancia. Sin embargo, si alguienlogra hacerlo reír, sin dudas en Matt Weinstein.

Fundador de un negocio especializado en &flashquothabilidades gerenciales basadas en ladiversión&flashquot, Weinstein comprende claramente la relación entreproductividad y un ambiente divertido. Y en Managing to Have Fun, estegurú de la diversión nos adentra en los trucos del oficio.

A veces como ya se dijo utiliza juguetes como un medio bastante obvio delevantar el ánimo. Un empresario comenta que un plátano depeluche puede ser una manera excelente de poner de buen humor a todos en laoficina y lograr que los trabajadores entusiastas literalmente recojan losfrutos de su labor.

Huelga decir que ésta es sólo una de las múltiplessorpresas que nos tiene Weinstein en su caja de sorpresas. Aunque usted sesienta con ganas de reír ante los consejos de este libro, no deseche tande prisa el poder de la diversión. Weinstein hace un planteamiento muyserio: un negocio donde todos se divierten juntos permanece unido. Y esto, noes una broma.