Franquicias

Por qué pagar la Cuota Inicial de una franquicia

La Cuota Inicial es el pago que hace el franquiciatario por el uso de la marca y la transmisión del know-how.
Por qué pagar la Cuota Inicial de una franquicia
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Por la de cuota o por la libre es una pregunta que a veces nos hacemos cuando emprendemos un viaje. Nuestra respuesta es intuitiva y sabemos cuál es la mejor opción si lo que queremos es seguridad, velocidad y un viaje placentero.

¿Por qué cuando se trata de emprender con una franquicia nos surgen tantas dudas sobre si es conveniente pagar contraprestaciones o si será un gasto innecesario?

Tal vez sea porque tenemos la premisa que cuando de negocios se trata, el ahorro puedes ser la clave de un exitoso desempeño, entonces consideramos el pago de una cuota de franquicia como un gasto más no como una inversión.

Para poder decidir si el pago de una cuota de franquicia es más bien un gasto o una inversión, conviene empezar por definir  significa pagarla.

La Cuota Inicial es el pago que el Franquiciatario efectuará al Franquiciante por concepto del otorgamiento de la franquicia objeto del contrato, así como por la transmisión de conocimientos, asistencia técnica y uso de los Signos Distintivos del Sistema.

Otro de los mitos es sobre si la cuota inicial representa el valor comercial de la marca. Si esto fuera cierto, muy pocas personas tendrían acceso a adquirir una franquicia de marca muy reconocida, en donde su valor llega a ser el activo de mayor importancia. Sin embargo, no debemos considerar que recibiremos por esta transacción algún título o acciones de la compañía proporcionales al valor de la marca, de hecho no recibiremos ningún derecho posesorio.

El pago de esta contraprestación es por concepto del otorgamiento de una franquicia que involucra el derecho de uso (mas no de posesión) de una marca, bajo las condiciones y las limitaciones que el franquiciante disponga.

Entonces considerando lo que obtendríamos por el pago de una cuota inicial, es el derecho de uso de una marca en un territorio determinado, por el periodo de tiempo de vigencia del contrato, para comercializar bienes o servicios autorizados por el franquiciante y bajo las políticas que éste proponga.

Por esto, deberíamos de analizar si la marca representa una ventaja competitiva por su posicionamiento en el mercado, el prestigio de la empresa, las cualidades de los bienes o servicios, u otras ventajas competitivas percibidas por el consumidor.

Si consideramos que la franquicia que se pretende adquirir cuenta con alguna ventaja competitiva entonces el valor de la cuota inicial empieza a dejar de ser un gasto y se convierte en una inversión que estamos haciendo para dar un valor agregado al trabajo que desempeñaremos en nuestro negocio, y por lo tanto tener preferencia sobre la competencia.

Otro de los aspectos involucrados en el otorgamiento de la franquicia es la capacitación que se recibe del franquiciante, no sólo durante las sesiones de capacitación teórica, sino también, durante las largas jornadas de búsqueda de local u ubicaciones del establecimiento, los desvelos previos a la apertura, el coucheo sobre la selección del personal, el compartirnos su lista de proveedores de mobiliario, advertirnos sobre la anticipación del pedido de inventario inicial y el estar evitando una serie de equivocaciones que un empresario inexperto suele cometer.

Esta asistencia en el camino, es el valor agregado más importante de adquirir en una franquicia, y la inversión en la cuota inicial se vuelve rentable cuando pensamos en que un bache o la falta de un señalamiento en el camino podría ser la diferencia entre llegar o no a nuestra destino.

Por: www.alcazar.com.mx