Finanzas

Cómo obtener un microcrédito

Que la falta de dinero no te impida convertirte en empresario. Descubre cómo obtener un microcrédito y financiar tu negocio.
Cómo obtener un microcrédito
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Rosalía Marroquín Flores siempre tuvo facilidad para hacer manualidades, que luego vendía entre sus amigas. Un día, su cuñada le aconsejó que destinara más dinero para adquirir mayor cantidad de material y aumentar su producción, todo esto a través de un crédito.

Convencida, Rosalía acudió a Admic Nacional –una organización civil que da apoyo a microempresarios– y obtuvo un crédito de $5,000, que invirtió para comprar una máquina de coser. Meses después, se unió a un grupo de mujeres que confeccionan y decoran ropa. Sin dudarlo, solicitó un segundo crédito para adquirir pinturas y tela.

Por su parte, María Magdalena Ochoa Ruiz se instaló en Colima hace 14 años. Madre de tres hijos, después de un proceso de divorcio se vio en la necesidad de trabajar por su cuenta al no encontrar empleo. Así, emprendió un negocio de venta de comida en su casa, con un menú integrado por tacos, birria, barbacoa y carne asada.

Hace cuatro años solicitó un primer crédito en Grupo Crediexpress y obtuvo $5,000, con los que compró un carretón para mantener caliente la comida, cambió el piso del patio y amplió su menú.

Estas dos historias no son casos aislados. El Gobierno Federal –a través de la Secretaría de Economía– lanzó el Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario (Pronafim) en 2001, para financiar a instituciones que otorgan microcréditos. Éstas, a su vez, destinan esos recursos para apoyar a los emprendedores que tienen buenas ideas de negocios, pero que carecen de capital para hacerlos realidad.

Generalmente quienes acuden a estas instituciones no son sujetos de crédito para un banco, porque no tienen ingresos fijos demostrables ni bienes inmuebles que sirvan de aval, como María Magdalena y Rosalía.

Las microfinancieras sirven como intermediarias entre el gobierno y los emprendedores, y básicamente cumplen con dos objetivos. En primer lugar, asesorar sobre la mejor forma de invertir el dinero. Segundo, ofrecer créditos entre $500 y hasta $30,000, dependiendo del caso.

“La alianza estratégica con los intermediarios financieros y organizaciones sociales implicó, desde el inicio, fomentar su crecimiento y expansión, así como mantener un enfoque de atención con eficiencia y calidad. Sobre todo, para los sectores de escasos recursos, cuyos proyectos productivos son excluidos por la banca tradicional”, asegura María del Carmen Díaz Amador, coordinadora de Pronafim.

En 2001 apenas había nueve microfinancieras en todo el país. Actualmente, existen más de 200, además de 500 cajas de ahorro y otras instituciones de financiamiento. Por ejemplo, las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes), algunas de las cuales se orientan al microfinanciamiento.

En la misma línea también destacan instituciones como Famsa, Banco Amigo, Bancoppel, Banco Fácil, Compartamos, Prudential Bank, Banco Wal-Mart y Banco Azteca.

CADA QUIEN SU CRÉDITO
Carlos Sánchez vive en Puebla desde hace 30 años. Desde que empezó su negocio –de fabricación de toldos, cortinas y carpas de lona– en el patio de su casa, nunca tuvo la posibilidad de invertir en él. Además, estaba decidido a no solicitar un crédito bancario, pues pensaba que no se lo otorgarían.

Finalmente obtuvo el ansiado préstamo. Esto gracias a que su nuera lo invitó a formar parte de Centro, un grupo de personas que se unieron para solicitar un crédito a la empresa Solfi. Con su primer financiamiento de $3,000 compró herramientas que le hacían falta, así como la lona. Hoy, maneja una línea de $9,000 que destinó para adquirir maquinaria moderna y comprar una termoselladora.

Opciones hay en el mercado, todo depende de tus necesidades financieras. Por ejemplo, los microcréditos inician en $500 y pueden llegar hasta los $30,000. Lo interesante es que una vez que se obtiene uno, la institución aumenta la línea en caso de ser cumplido con los pagos que, en general, son semanales. Los préstamos se renuevan periódicamente, cada cuatro o seis meses.

Otra recomendación importante es estar al pendiente de cuál es la tasa de interés que pagarás al término del primer crédito. Solicita esta información porque de ello depende qué tan rápido podrás pagar el monto total. Por ejemplo, algunas instituciones como Compartamos cobran un 42% de interés anual, mientras que Banco Azteca cobra hasta un 80%, en términos generales. Esto se debe a que son estas instituciones las que asumen el riesgo de otorgar el crédito, y no el Pronafim.

Gabriela Escárcega vende productos por catálogo y religiosamente invita a varias amigas a su casa para presentarles las novedades que tiene. De enero a agosto realiza reuniones para mostrar productos de belleza y artículos para la cocina; septiembre y octubre son los meses clave porque distribuye productos navideños. En su caso, la emprendedora no buscó una microfinanciera.

Desde siempre, ella se autofinancia con su tarjeta de crédito. El primer año fue terrible porque el nivel de endeudamiento casi le cuesta el matrimonio, pues muchos pedidos solicitados no fueron pagados en su totalidad. Ahora, cuando una clienta le hace un encargo, Gabriela le solicita por lo menos el 25% del valor del producto en efectivo.

El procedimiento que lleva a cabo es el siguiente: compra con su tarjeta de crédito y cuando llega el estado de cuenta tiene di-nero suficiente para pagar el saldo mínimo. Para el siguiente mes y una vez que cobró el 75% restante, tiene capital suficiente para liquidar el total. Así, mantiene una buena situación financiera en su tarjeta e incrementó su línea de crédito.

ANTE LA CRISIS, EL AUTOEMPLEO
Este año, definitivamente, será el del autoempleo en México, por lo que las microfinancieras tendrán más clientes. Tanto los mexicanos desempleados como los que están regresando de Estados Unidos andan en busca de la creación de su propio negocio.

Esto ya lo previó el Pronafim que este año duplicará los recursos otorgados a las microfinancieras, aunque su coordinadora prevé que serán insuficientes. "Nos dieron un presupuesto de $156 millones, aunque es un programa que tiene la demanda adelantada”, comenta Díaz Amador, y proyecta que se expandirá el programa de microseguros –que actualmente opera en Oaxaca y Veracruz—a toda la República para colocar 200,000 a más tardar en junio.

El programa de microseguros consiste en un seguro de vida que no sólo protege al cliente que ha adquirido un microcrédito, también a su pareja. En caso de que el deudor muera, su deuda queda saldada y, si es el cónyuge quien fallece, también aplica la misma condición.

Así que este año quizá sea el momento ideal para que tu sueño de iniciar un negocio se haga realidad. La mesa está puesta, es cuestión de que analices tu mejor opción. 

www.SoyEntrepreneur.com