Plan de Negocios

Vehículos utilitarios para Pymes

Como medio de carga o de transporte, este tipo de automóviles facilita la operación de un negocio y ofrece algunas ventajas fiscales.
Vehículos utilitarios para Pymes
Crédito: Depositphotos.com

Un automóvil utilitario es algo más que un activo para tu negocio. Es una herramienta de trabajo para impulsar el desarrollo, modernización y competitividad de tu empresa. La oferta es vasta en cuanto a modelos, capacidad de carga, dimensiones, adaptaciones, tipo de combustible y rendimiento, lo que permite satisfacer tanto las necesidades de empresas de servicios (mensajería y paquetería, por ejemplo), como aquellas que requieren carga y transporte (tlapalerías, pastelerías, gaseras, tintorerías, lavanderías y firmas de mantenimiento industrial, entre otras).

Por tanto, este tipo de vehículos dejaron de ser considerados un accesorio en la vida empresarial, para convertirse en una herramienta de trabajo sin la cual es casi imposible operar. Las cifras lo comprueban: la venta de vehículos de usos múltiples y camiones ligeros en México observa una tendencia en aumento.

En julio de 2013, la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) reportó ventas por 17,842 unidades en el renglón de autos de usos múltiples y de 12,095, en camiones ligeros. Esto representa un incremento del 28.1% y 0.8% respecto a 2012. Frente a este panorama, vale la pena conocer las opciones que te ofrece el mercado, donde con seguridad encontrarás al próximo aliado para tu negocio.

De acuerdo con Omar Vázquez Casillas, gerente de Marketing de Volkswagen Vehículos Comerciales, un automóvil utilitario es aquel que permite realizar de manera más efectiva, eficiente y económica las labores inherentes a una empresa. Si es esto lo que buscas, ¡adelante! Pero antes de darle el sí a una marca y modelo, debes tener claros ciertos aspectos.

Primer paso: Evalúa

De inicio, se recomienda analizar el uso que le darás al vehículo, recorridos promedio, superficie sobre la cual rodarás, tipo de combustible (gasolina o diesel), rendimiento por litro y, por supuesto, el tema del leasing o financiamiento.

“Desde nuestro punto de vista el factor que más pesa es, evidentemente, el de consumo de combustible. El otro aspecto que hay que analizar es el costo total de propiedad, el cual está conformado por varios aspectos, como costo de mantenimiento, renovación de seguro y pago de tenencia”, dice por su parte Gabriel Ríos, subdirector de la Unidad de Negocios de Vehículos Comerciales Ligeros en Nissan Mexicana.

Obviamente hay otros temas a evaluar, como las adaptaciones al vehículo, por ejemplo, cajas refrigeradas o secas, aditamentos especiales en el chasís o cualquier otra modificación en la carrocería. Héctor Magaña, gerente de Flotillas en Renault México, aconseja recibir un vehículo “llave en mano”, que incluya las adaptaciones necesarias realizadas por socios comerciales de la marca seleccionada. “Modificarlo con cualquier persona te hace perder la garantía y perjudica la vida útil del vehículo. Por eso, nuestra política es entregar el utilitario con las adaptaciones para tu negocio, tal como sucede con Renault Kangoo, que cuenta con kits de trabajo para tintorería, tortillería y hasta para empresas de televisión por cable”, agrega.

Otra alternativa es acercarse a marcas que cuenten con una red certificada de carroceros, como es el caso de Peugeot México. “Tenemos un departamento de transformación de carrocerías. También asesoramos al cliente para que el vehículo se conserve en buen estado y cumpla con las especificaciones que necesita para operar su negocio”, comenta Juan Manuel Díaz de León, gerente Comercial de la automotriz. Sin embargo, hay firmas que prefieren enfocarse en su core business y mantenerse al margen de los trabajos de modificación automotriz, como es el caso de General Motors. De ahí que antes de optar por alguna marca, no olvides analizar varias opciones, hacer una prueba de manejo y analizar a detalle el contrato de compra-venta.

¿Comprar o rentar?

Además de la opción de comprar el vehículo, ya sea bajo un esquema de crédito o mediante una transacción de contado, existe una tercera alternativa para hacerse de un auto. Se trata del arrendamiento puro o leasing, que ofrece ventajas fiscales, financieras y operativas, que constituyen un poderoso imán para las pequeñas y medianas empresas (Pymes), que desean reducir sus costos y gastos, así como apuntalar su productividad.

Esta modalidad se entiende como el goce temporal de un bien sin adquirir el título de propiedad, lo cual reporta ciertos beneficios de tipo financiero que seguro te interesarán. Por ejemplo, permite conservar intacto el flujo de caja, respetar el capital de trabajo y liberar líneas de crédito, al tiempo que brinda acceso a un auto nuevo, disponibilidad inmediata del bien y la opción de renovarlo al término del contrato, explica José Luis Pozos, presidente de la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras de Arrendamiento Crédito y Factoraje (Amsofac).

Con ello, los empresarios de menor tamaño no se descapitalizan, ni tienen que registrar una deuda que puede alterar sus estados financieros. Además, disponen del uso inmediato del bien, cuyo mantenimiento y garantías corren a cargo de la  arrendadora. “El monto del valor que se puede deducir de forma mensual en rentas es de hasta $7,500”, señala Gabriel Ríos, de Nissan. Aun así, se trata de un esquema que en México tiene diversas áreas de oportunidad y requiere un trabajo de evangelización, para comprender que el beneficio está en el uso y goce de los bienes, y no en el título de propiedad.

Si pese a ello prefieres comprar, asegúrate de conocer los planes de crédito. Pide una cita con un asesor y solicita que te explique temas como la tasa de interés (si es fija o variable), penalizaciones por pagos anticipados, descuentos por compra de flotillas, pagos extraordinarios, monto de los seguros y costo de servicio y refacciones. También pide que te aclare temas de rendimiento de combustible, especificaciones técnicas y, si es posible, pide una prueba de manejo para que vivas la experiencia completa. Recuerda que una decisión informada es el mejor camino para evitar tropiezos.