Franquicias

Carnes La Laguna: Tradición renovada

Esta empresa encontró en las franquicias el último eslabón en la cadena que integra producción, empaque, transporte y venta de carne bovina.
Carnes La Laguna: Tradición renovada
Crédito: Depositphotos.com
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Miembro de la cuarta generación de una familia dedicada a la producción de carne en Chihuahua –la mayor parte para su venta en la Unión Americana como un commodity–, Juan Barrio dio un giro de 180º en el timón de la compañía. “De niño, cuando iba con mi familia a comer a restaurantes en Estados Unidos, me preguntaba por qué en México no teníamos carne de esa calidad si criábamos muy buen ganado, sobre todo, en el norte del país”, recuerda.

Después de hacer una maestría en Ciencias de la Carne en Oklahoma, Juan emprendió una serie de cambios dentro del negocio familiar. El primero fue voltear los ojos hacia el mercado nacional en lugar de sólo concentrarse en exportar. Por lo tanto, para satisfacer esta demanda desarrolló un proceso integrado que comprende centros de engorda intensiva de ganado bovino –en Torreón, Coahuila–, pasando por corte, añejamiento, empaque y transporte, hasta la comercialización directa por medio de tiendas propias (tres en un principio).

Así, en 1982 se creó la marca Carnes La Laguna. Además, a partir de 2009 ofrece una oportunidad a través de un concepto de boutique de carne que opera bajo el modelo de franquicia, desarrollado por la firma de consultoría en negocios Feher & Feher. Hoy, suma 23 puntos de venta –el 70% son unidades propias y el 30% franquicias– en varios estados del país, como Chihuahua, Coahuila, Durango, Zacatecas, Jalisco, Querétaro, Aguascalientes, Puebla y el Distrito Federal. La meta es abrir 16 tiendas más en los próximos dos años en poblaciones de mínimo 300,000 personas.

Se buscan socios de negocios

Carnes La Laguna tiene corrales de acopio de ganado en Chihuahua, Durango, Coahuila y Tamaulipas; de ahí se traslada (a los becerros) a la Comarca Lagunera para llevar a cabo la engorda durante 150 días con dietas altas en grano, maíz y melazas. “Dado que en el norte de la República estamos expuestos a recurrentes sequías, no hay suficiente pasto; entonces el ganado ramonea la hierba del desierto –como el orégano y la manzanilla–. Esto junto con la mezcla de granos de la casa le dan un sabor característico a la carne “, asegura Juan Barrio.

Una vez resuelta la parte de la producción, el siguiente paso consistió en implementar una estrategia de comercialización. “En el norte del país existe toda una cultura de la carne asada, pero no es simplemente el método de cocinarla, sino el convivio familiar que se genera alrededor de este alimento”, señala el emprendedor. “Ahora esta tendencia también la observamos en el Bajío y entre los jóvenes en general que cada vez están más interesados en conocer diferentes tipos de cortes y variedad de carne”, agrega.

Para cubrir este mercado, Carnes La Laguna creó tres formatos de tienda –bajo el modelo de franquicia– con los productos básicos relacionados con un evento donde el platillo principal es la carne, ya sea para un convivio de fin de semana o una comida del diario. El primero consiste en una tienda premier que cuenta con un amplio catálogo de salsas para maridar la carne, especies, sal de grano, carnes frías, quesos, tortillas, vinos, cervezas y hasta asadores fabricados en Chihuahua. Asimismo, se caracteriza por tener mínimo un tablajero (para surtir de carne fresca a los clientes), producto congelado, servicio a domicilio y parrilla para vender carne asada.

Entre la variedad de carne en exhibición destaca una vitrina dedicada especialmente para los consumidores de Sudamérica, pensando en gente de Brasil, Uruguay y Argentina. “Ellos cortan la carne de una forma diferente a como lo hacemos en México. Por ejemplo, les gusta mucho el vacío y el bife de chorizo”, aclara el empresario.

También se encuentra la línea light para los consumidores que siguen una dieta baja en grasas. Aquí destaca la carne magra como pulpa, tampiqueña de filete y molida suprema. Por lo que el personal de la tienda, debidamente capacitado, lleva de la mano al cliente para que conozca todas estas opciones y sus respectivas características.

El segundo formato es uno intermedio que si bien puede no tener servicio a domicilio ni carne asada, sí requiere de un tablajero. En tanto que en el modelo básico sólo se venden cortes empacados al alto vacío, los cuales se exhiben en congeladores donde la carne puede durar hasta seis meses sin perder sus propiedades originales. De esta manera, el cliente escoge por pieza lo que se quiere llevar y el dueño puede llevar un control del inventario eficiente y práctico.

“Buscamos franquiciatarios jóvenes, que dispongan de tiempo completo y que de alguna manera estén relacionados con el área gastronómica, es decir, que tengan experiencia en restaurantes, hotelería o catering. A cambio, nosotros ofrecemos todo el know how que está detrás de un negocio ya validado”, explica Juan. “Otra ventaja es que si la persona que adquiere nuestro modelo le invierte –además de recursos– trabajo y esfuerzo, puede recuperar su inversión en menos de dos años y pagarse un sueldo como dueño desde el principio”, añade.

Más mercados, más oportunidades

Juan Barrio reconoce que si bien hay competencia, la mayoría son intermediarios o comercializadores de carne importada, enfocados en surtir a grandes cadenas comerciales. Pero en realidad son muy pocas las empresas integradas que producen, empacan, transportan y venden. “Desde hace 30 años nuestro nicho está integrado por el sector de hoteles y restaurantes steakhouse, surtiendo a marcas como La Mansión, Angus y Chili’s. De hecho, estos clientes representan el 50% de nuestras ventas, mientras que el 50% restante se genera a través de nuestra red de tiendas y franquicias”, aclara.

Para el emprendedor, el sector de alimentos y bebidas siempre va a tener demanda en el mercado. Por ahora la estrategia de crecimiento de la marca se concentra en cubrir el Distrito Federal y el área metropolitana para después continuar la expansión hacia ciudades como Puebla y Querétaro. Aunque también ya hay interés por parte de inversionistas en el sureste del país.

“Creo que están por venir años positivos para la economía en México, y al mejorar la condición económica de las personas siempre buscan tener una mejor alimentación, y en esa búsqueda está la proteína. Entonces, ahí es donde entra la carne como una fuente de proteína”, opina el director de Carnes La Laguna. “Vemos que en nuestro nicho está aumentando el consumo de carne en un 25% anual, esto incluye los restaurantes y hoteles que atendemos en toda la República”, finaliza.