Consultoría

Por qué sí tienes que compartir tus conocimientos

No compartir tu información puede resultar muy peligroso para la empresa y para ti. Te cuento mi experiencia.
Por qué sí tienes que compartir tus conocimientos
Crédito: Depositphotos.com

Como seres humanos, siempre tendremos el paradigma de quedarnos con información o experiencias adquiridas como un tesoro que no debe ser compartido, sin embargo en el campo laboral, el no compartir este conocimiento puede ser algo peligroso, no solo para la empresa, sino para uno mismo como colaborador.

En un negocio el peligro consiste en tener que comenzar de nuevo cada que un empleado se va de la compañía. Si no existen los procedimientos adecuados de transferencia de conocimiento, toda información se pierde y nuevamente se debe comenzar de cero.

En el mercado existen CRM (Customer Relationship Management) que son softwares que van guardando la información de los clientes, las ventas, las cotizaciones, los planes de visita, acuerdos, etcétera. El éxito de estos programas depende 100% de la disciplina del personal que lo administra, así que se debe asegurar que la información siempre esté vigente. 

Otro punto importante es la capacitación constante a los empleados, no solo a los administrativos, u operativos, todos en la empresa deben contar con programas de capacitación adecuados que aseguren que todos tengan la información correcta para poder desempeñar sus funciones.

En el caso específico del personal comercial, la capacitación en técnicas de ventas y de producto es un punto de enfoque crucial para el éxito en los negocios.

He podido comprobar como la transferencia de conocimiento es deficiente en muchas empresas en Latinoamérica y cómo las áreas comerciales, en ocasiones, son las menos capacitadas en los productos que venden o los servicios que ofrecen.

Esta actividad se deslinda en los supervisores o gerentes, sin embargo no existe un plan de capacitación integral que los vendedores deben conocer como lo son la misión, visión y objetivos de la empresa, los términos comerciales que ofrecen a los clientes, las garantías y sobre todo los alcances de sus actividades comerciales.

A lo largo de mi vida como vendedor, he comprobado que en gran medida lo que se refiere a transferencia del conocimiento, se deja a la suposición, y cuando se falla o se dejan de hacer cosas porque el personal no recibió la correcta capacitación, se usan frases como “es que eso era lógico, como no lo anticipaste”.

Cuando comencé hace 20 años en mi vida laboral, la primera barrera a la que me enfrenté y creo que muchas personas lo han tenido que hacer fur el que tus compañeros te compartan información.

La adquisición del conocimiento puede provenir de varias fuentes, 20% de la información laboral viene de lo que puede proveer la empresa (manuales, correos informativos, acceso a proveedores, etcétera), otro 20% de las experiencias propias (aprender solo y encontrar la solución por uno mismo) y un 60% proviene de la información que nuestros colegas o jefes puedan compartir de sus experiencias vividas. Definitivamente toda empresa o persona debería llevar un registro de “Lecciones aprendidas”

Existen programas de capacitación donde las personas de ventas son acompañadas por vendedores llamados Senior. Ellos van mostrando la forma de acercarse a los clientes y cómo afrontar las posibles objeciones. Esta actividad hace que la inmersión en la empresa sea más rápida, por lo tanto es muy recomendable hacerlo y complementarla con otras acciones.

Un jefe que tuve me comentó que el compartir mis conocimientos hace que se dependa menos de mí y por lo tanto me hará crecer en todos los ámbitos. Al principio no lo comprendía, yo guardaba mis “secretos profesionales” sin saber que más adelante me lo cobraría la vida ya que nadie nos enseña a tener un sustituto tan bueno o mejor que tú ¿para qué? 

Primero para que te rete todos los días a ser mejor, a sacar provecho de la sana competencia entre colegas y segundo, por si tienes una oportunidad de crecimiento laboral y no dependan de ti. En pocas palabras: no te hagas esclavo de tu conocimiento.

Como ejemplo de lo esclavo que pudiera ser el quedarse con toda la información y ser el único en poseerla, les platico mi caso.

Llegó una oportunidad para mejorar mi posición en el trabajo, por lo tanto de sueldo, pero, como yo era el único que sabía reparar los equipos especializados de la compañía, esa oportunidad se me fue de las manos. Ahí aprendí que si hubiera enseñado a más personas y compartido las experiencias, esa oportunidad de crecimiento hubiera sido mía.

Él hubiera no existe, así que me dediqué, a partir de esa enseñanza,  a compartir mis conocimientos, rompiendo el paradigma del egoísmo. Varios años después puedo decirles que no me equivoqué pues he podido tomar todas las oportunidades que me han llegado por tener a alguien que me "reemplace". 

El conocimiento es un algo muy preciado que a veces no se le da la importancia adecuada  pues nos creemos dueños de la información y no vemos que lo más constante es el cambio.

Por último les puedo comentar el ejemplo de varios colegas que prefirieron siempre guardar sus “secretos profesionales” y hoy siguen haciendo lo mismo que hace 20 años que los conozco.

Comparte lo que sabes, crece en lo laboral y en lo personal, si eres dueño de empresa no tengas miedo de capacitar a tu equipo, ya lo decía Jhon C. Maxwell:

“… Es preferible capacitar a las personas y que nos dejen, a no hacerlo y que se queden siempre con nosotros… “

¡Desde el campo de batalla!