Dinero para hacer negocios

Tips de los expertos para encontrar un buen crédito

Si buscas crecer tu negocio de manera acelerada, tu aliado estratégico se llama financiamiento. Identificar necesidades y fijar objetivos son los primeros pasos.
Tips de los expertos para encontrar un buen crédito
Crédito: Entrepreneur en Español

Es común escuchar a varios (o muchos) dueños de negocios decir: “mi empresa ha crecido sin necesidad de endeudarme o salir a buscar un socio; todo lo he conseguido con recursos propios”. Y no es de extrañarse, pues existen algunos mitos en torno al crédito. La realidad es que, utilizado de manera inteligente, puede ser un aliado estratégico para impulsar el crecimiento de tu compañía.

Una de las principales ventajas del crédito es que te permite realizar proyectos en tiempo presente –aumento de producción o adquirir maquinaria–, que mediante reinversión de utilidades o recursos de los accionistas tendrían que esperar. Sin embargo, primero debes analizar las necesidades financieras con base en los objetivos de tu negocio, ya que una empresa que busca crecer y tiene un ciclo operativo positivo, siempre tendrá requerimientos incrementales de recursos?

A continuación, seis recomendaciones para aprovechar al máximo las ventajas y beneficios que te ofrece el crédito para crecer tu negocio:

1. Ten cuidado con los plazos. El plazo del financiamiento debe ser superior al periodo en que recuperarás la inversión. Un error muy común es usar líneas revolventes o de corto plazo para financiar activos de largo plazo. Si vas a comprar una maquinaria, es importan- te utilizar un financiamiento que te permita amortizar la deuda en un periodo similar a la vida útil del bien que vas a adquirir o al periodo de recuperación de la inversión.

2. No sobre garantices el crédito. En créditos menores a cinco años una regla sería no dar una garantía real a menos que sea tu única opción. Lo ideal es simplemente que el crédito se garantice a través de aval. Por lo regular, la banca pide avales que tengan bienes inmuebles libres de gravamen. Estos bienes no se gravan, pero es fundamental que dentro de la relación patrimonial del aval, se reflejen.

3. Que tu crédito sea en la moneda que facturas. Ante la volatilidad en el tipo de cambio (peso frente al dólar americano, por ejemplo), al obtener el crédito en la misma moneda de facturación, estás aprovechando una cobertura natural. Si esto no es posible, explora la contratación de una cobertura por medio de un instrumento derivado para mitigar el riesgo cambiario.

4. En largos plazos, usa CAPs o tasas fijas. En créditos a largo plazo, opta por una tasa fija. Si es tasa variable, utiliza un derivado financiero de tasa de interés (CAP), el cual te permite fijar un techo a la TIIE, con el costo del pago de una prima.

Recuerda que de acuerdo con el Banco de México, la TIIE (Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio) es una tasa representativa de?las operaciones de crédito entre bancos.La TIIE es calculada diariamente (para plazos 28, 91 y 182 días) por Banxico con base en cotizaciones presentadas por las instituciones bancarias mediante un mecanismo diseñado para reflejar las condiciones del mercado de dinero en moneda nacional. La TIIE se utiliza como referencia para diversos instrumentos y productos financieros, tales como tarjetas de crédito.

5. Mientras más información presentes, se mitiga el riesgo. La información es la carta de presentación de tu negocio y, si ésta no transmite confianza o es confusa, pueden rechazar tu solicitud de crédito o afectar las condiciones del mismo debido al riesgo erróneamente percibido. El entregar información completa, pronta, ordenada y suficiente genera en la institución financiera una percepción totalmente diferente.

6. Pon a competir a las fuentes de financiamiento. Cada institución tiene una fortaleza o producto que empata mejor con cierto tipo de necesidad crediticia. En con- secuencia, busca las mejores condiciones de acuerdo a los requerimientos específicos de tu empresa. Recuerda que tener opciones te permite elegir.

Al final, lo importante es obtener financiamiento cuando no se necesite (y así blindar a tu empresa). Si cuentas con líneas de crédito abiertas, aunque no las uses, podrás aprove- char de mejor manera las oportunidades del mercado (nuevos clientes y proyectos, des- cuentos por pronto pago, bajar costos, etc.) en el momento que se presenten.

Tipos de crédito

En términos generales, podemos clasificar los créditos en dos grandes rubros:

- Crédito en Cuenta Corriente (Revolvente). Es un financiamiento a corto plazo (menos de 12 meses), generalmente para capital de trabajo o necesidades transitorias de tesorería mediante el cual la empresa puede disponer en forma revolvente del saldo disponible de su contrato de crédito. Funciona de forma similar a una tarjeta de crédito.

- Crédito Simple. Es un financiamiento a mediano y largo plazo (más de 12 meses) con el fin de apoyar la actividad económica de la empresa, en el cual los intereses y el capital se pagan por lo regular mensualmente. Se utiliza para adquisición de activos fijos, inmuebles, maquinaria y equipo.

Hay muchos tipos de crédito, pero podrían encasillarse en alguna de las categorías anteriores. Por ejemplo:

  • El crédito para capital de trabajo. Es un crédito en cuenta corriente para la adquisición de mercancías, materias primas, pago de sueldos y salarios, gastos de fabricación y operación, financiamiento a clientes, etc.
  • Crédito refaccionario. Es un crédito simple que está enfocado en fortalecer o incrementar los activos fijos del negocio, donde el mismo bien se queda como garantía.

Antes de anclarte a un crédito, te recomendamos estudiar muy bien las opciones del mercado y/o consultar con un experto que pueda asesorarte.

*Víctor Calderón es socio y director general de ArCcanto Recursos Financieros y Cynthia Fragoso es directora de relación de ArCcanto

 **Con información de Jorge Villalobos 

Te invitamos a consultar el artículo completo en la edición de septiembre de la revista Entrepreneur. Puedes encontrarla en sus versiones para iOS y para Android.