Ellos buscan ayudar a los pequeños productores mexicanos y de paso que les compres productos orgánicos

Aires de Campo fue fundada en 2001 por Lupe Latapí. Hoy es dirigida por Enrique Hernández Pons Méndez, bisnieto del fundador de Grupo Herdez y ellos buscan ayudar a pequeños productores mexicanos y mejorar la salud social y planetaria.
Ellos buscan ayudar a los pequeños productores mexicanos y de paso que les compres productos orgánicos
Crédito: Aires de Campo vía Facebook

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“¿Mamá de dónde vienen las fresas, quién sembró las semillas?”

Ese era el tipo de preguntas que Guadalupe (Lupe) Latapí le hacía constantemente a su madre sobre los productos que consumían en su hogar cuando aún era niña. Hoy esa pequeña curiosa es la fundadora de Aires de Campo, una empresa que distribuye productos orgánicos mexicanos y que hoy es dirigida por Enrique Hernández Pons Méndez, bisnieto del fundador de Grupo Herdez

“Siempre tuve curiosidad de saber que había detrás de un producto, qué hay detrás de toda la cadena de suministro. Recuerdo que mi mamá me decía que le preguntaba todo”, dice Lupe Latapí en entrevista con Entrepreneur en Español

Esta emprendedora estudió Ingeniería Bioquímica en Procesado de Alimentos en el Tec de Monterrey para posteriormente irse a la Universidad de California en Davis y realizar una maestría, en aquél lugar fue donde surgió su inquietud por colocar su propio negocio. Ella quería tener su “tiendita orgánica”. 

Sin embargo, se encontraría con un gran obstáculo: a inicios de este siglo casi no había producción orgánica en México. Pero esto no le impediría realizar sus sueños Lupe decidió incentivar este mercado y darle una oportunidad a pequeños productores dentro de su país natal en el año 2001 cuando nació su empresa. 

Lupe Latapí / Foto: Aires de Campo vía Facebook

“Me tomé la labor de formar una red de productores orgánicos, de ayudarles a buscar o transformar su producto a uno de valor que se pudiera comercializar en puntos de venta con todo lo que implica cumplir con estándares de calidad de autoservicio, con normas, reglas y certificación orgánica y las de codificación y empaque”, explica Lupe. 

Aires de Campo es la primera empresa de distribución de productos orgánicos mexicanos para el mercado mexicano. La misma se encarga de sustituir a intermediarios para conectar a los pequeños agricultores con grandes cadenas de autoservicio bajo un esquema de comercio justo. 

Actualmente, México es el cuarto productor de alimentos orgánicos en el mundo y se destinan un millón de hectáreas aproximadamente para la cosecha de estos productos en estados como Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Chihuahua y Nuevo León según información de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA).

¿Qué es emprender y qué es un producto orgánico? 

Lupe asegura que cuando ella inició este negocio no existía la palabra “emprender” o por lo menos no era tan común escucharla como ahora. Y el proceso de levantar Aires de Campo fue de no saber que se estaba “metiendo en el ojo del huracán” y ya luego ir avanzando poco a poco. 

Uno de los momento más caóticos para la emprendedora fue cuando su compañía no alcanzaba crecimiento alguno y se encontraban estancados. La raíz del problema estaba en que el mercado mexicano necesitaba educación sobre lo que es un producto orgánico, sobre los beneficios para la salud humana y planetaria.  

Pero desde hace seis años la firma que inició con solo cinco productores cuenta con una red de más de 85 y de acuerdo con su fundadora generan más de cuatro mil empleos indirectos. Del mismo modo, de comercializar sólo cinco productos ahora cuenta con un catálogo de 180 productos. 

Hoy, Aires de Campo pertenece en un 50% a Grupo Herdez y cuenta con la dirección general de Enrique Hernández Pons Méndez, hijo del director general del grupo y bisnieto del fundador, joven que también ha colocado todo su esfuerzo para que la empresa de Latapí cumpla sus objetivos. 

Enrique Hernández Pons Méndez / Imagen: Cortesía de Aires de Campo

“Yo te podría decir que en los últimos seis años tenemos un crecimiento compuesto, una tasa de crecimiento de 32% aproximadamente”, dice en Enrique en entrevista. 

Al igual que Lupe, Enrique comenta que el mayor obstáculo para la empresa ha sido entrar a los hogares mexicanos por la falta de conocimientos sobre los beneficios de estos productos. Sin embargo, con el “boom” del cambio climático, el calentamiento global y el consumo responsable esperan que el mercado siga creciendo y la gente se preocupe más por la educación y consumo responsable. 

En apoyo al campo mexicano 

Aires de Campo funciona como una red de distribución para pequeños productores mexicanos que siembran, cultivan, cosechan o crían sus plantas y animales libres de hormonas de crecimiento, pesticidas, insecticidas y cualquier tipo de químicos. 

“Yo también podría definir como un acelerador o un promotor de pequeñas empresas y pequeños productores porque como tal nosotros no producimos, lo que hacemos es que nos apoyamos en ellos y ponemos sus productos al alcance de nuestros consumidores”, comenta Enrique. 

Para lograr esto, ellos buscan a sus proveedores de acuerdo con las necesidades detectadas, pero también estos se acercan a la compañía a través de redes sociales, ferias y foros. Los mismos pasan por un proceso de evaluación y posteriormente se hacen parte de la familia de productores. 

Actualmente, distribuyen sus productos en alrededor de 500 puntos de ventas dentro de los cuales se encuentran grandes tiendas de autoservicios, tales como Soriana, City Market, Walmart, Superama. Así como en tiendas orgánicas y venta en línea a través de su página web.

En busca de una mejor calidad de vida 

Como consumidores es fácil darnos cuenta de que los productos orgánicos pueden diferir en precios con respecto a los tradicionales. Enrique explica que esto es porque su proceso de elaboración se realiza sin agentes de crecimiento o productos químicos que eliminen insectos, tales como pesticidas, entre otros químicos y como consecuencia los rendimientos en el campo y las escalas son menores, además de que en la empresa que él dirige se busca pagarle lo justo a los campesinos y las comunidades. 

“A los consumidores les cambia la percepción cuando le platicas y le dices que en un futuro va a gastar menos en medicinas si lleva una alimentación sana libre de químicos por lo que entonces es una inversión en tu salud”, dice Enrique. 

Por su parte, Lupe recomienda consumir productos orgánicos por las siguientes razones: la salud social, salud personal y la salud planetaria. “Estarías consumiendo de manera responsable y eso te ayuda tanto a ti y a tu familia como al planeta”. 

“Sin planeta, no hay campo”

En el último informe de sustentabilidad publicado por Aires de Campo (año 2017) en su página web se detalla que el 58.4% de sus productos son empaquetados por materiales no reciclables, mientras que un 39.3% cuentan con un empaque primario (que está en contacto directo con el producto) hecho de materiales reciclables. 

Sin embargo, se preparan para introducir empaques PLA en 4 de sus productos; quintonil, brotes de pápalo, ensalada mexicana y jitomate manzano de Puebla, a partir de diciembre de este año 2020. 

El PLA es un polímero formado por moléculas de ácido láctico que se obtiene a partir del almidón de maíz.  Al ser una sustancia química natural no altera el sabor de los alimentos, resiste hasta 40°C y se degrada de 90 a 180 días en un basurero compostable.

Imagen: Cortesía de Aires de Campo 

Asimismo, las etiquetas de Aires de Campo son hechas de cinta de papel Kraft, la cual incluye un pegamento a base de almidón, que se activa con agua por lo cual, puede degradarse también con el empaque.  De esta manera planean ir migrando gradualmente a los empaques sustentables. 

Para este año la compañía de alimentos planea trabajar en su cadena de suministro para hacerla crecer de manera que obtengan las metas deseada, así como apoyar a sus productores a que se industrialicen un poco más y que tengan una mejor cultura financiera. 

“Es importante que nuestros asociados nos acompañen en ese crecimiento que deseamos porque muchas veces lo que nos limita es la oferta del producto porque la demanda en el país es muy sedienta y algunas veces nos cuesta trabajo satisfacerla”, dice Enrique.

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