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Moda y Fortuna Encuentre su Medida Dejando de Lado la Vergüenza ¡Para Arrancar Ya! Una Puntada a la Vez Contactos

Moda y Fortuna

Emprendedores convierten el diseño de modas en lucrativosnegocios.

Por Pamela Rohland

Historias de horror hay muchas. Como la de Malia Mills, diseñadora detrajes de baño, y Julia Stern, su socia, quienes se pasaron noches envela mezclando tintes para tela en el departamento neoyorquino de Mills porqueno podían costear telas teñidas. O ese otro incidente, cuando elcierre de una fábrica la obligó a coser cien trajes debaño a mano en dos días.

Y no hay que olvidarnos del rechazo. Al iniciar su carrera, Mills, ahora de 32años, se ofreció a trabajar gratuitamente para un grandiseñador y su oferta fue rechazada.

¿Mencioné ya los problemas de dinero? Mills trabajaba como meserapara conseguir que su negocio, Malia Mills Inc., despegara, pero de todasmaneras terminó con una deuda personal de US$100,000 que aúnestá pagando.

Si historias como ésta no le asustan y verdaderamente tiene una ideaúnica, podría estar listo para iniciar su propia empresa dediseño de moda. Pero no espere que todo sea desfiles y oropel.

La industria de la moda exige penitencia a sus iniciados. Cuente con largasjornadas llenas de estrés, un batallón de competidores y, almenos al principio, poca compensación en lo que a dinero se refiere. Dehecho, comenzar una empresa de diseño de modas desde cero y con capitallimitado es algo así como un campo de entrenamiento para el alma. Noobstante, a pesar de los innumerables desafíos, y a veces debido aellos, un número creciente de emprendedores jóvenes, equipadoscon poco más que una máquina de coser y un sueño,están iniciando sus propias líneas de moda.

Encuentre su Medida

Barbara Bundy, vicepresidenta de Educación en el Fashion Institute ofDesign and Merchandising en Los Ángeles, confirma que a muchosestudiantes les agrada la idea de dirigir su propia empresa sin tener queencadenarse a las casas de moda. Ser su propio jefe promete control total ylibertad creativa.

Quienes tienen más probabilidades de alcanzar el éxito en laindustria de la moda parten de una idea que atraiga a un mercado especializadoo nicho. Los bikinis atrevidos de Mills, moteados al estilo leopardo,están diseñados para ajustarse al cuerpo como la lenceríay vienen en tamaños combinables para que las mujeres puedan elegir laspiezas que les queden. Elle Hamm, de California, diseña y vende prendaspara el día o la noche, inspiradas en el deporte, que se ajustan a laforma del cuerpo y tienen un toque atlético. Mientras tanto, eldiseñador de 28 años Mario &flashquotMaji&flashquot Meléndez estáacaparando la atención con su vestuario para hombres inspirado en elestilo latino, particularmente con sus guayaberas adaptadas a los gustosestadounidenses.

&flashquotMe he topado con un nicho interesante&flashquot, dice Meléndez, propietario deMaji by Meléndez también en California. &flashquotLos latinos constituyenun gran porcentaje de la población, particularmente en el sur de esteestado. Sin embargo, este segmento ha sido ignorado por los diseñadoresy minoristas. Espero convertirme en líder del diseño, laproducción y distribución de ropa enfocada en este grupodemográfico y en aquellos consumidores que buscan un atuendoúnico y ligeramente agresivo.&flashquot

Muchos de los estudiantes de Bundy han incursionado en el diseño devestuarios para la industria del entretenimiento. Otros han encontrado su nichodiseñando ropa para personas prominentes, un mercado en crecimiento-dice- porque mucha gente está cansada de la ropa de anaquel sinchiste.

Bundy recomienda a los jóvenes diseñadores trabajar para unaempresa establecida antes de lanzarse por su cuenta.

Mills siguió ese consejo. Después de graduarse en diseñode Cornell University y de una escuela de diseño parisina,trabajó como asistente de diseño en la empresa Jessica McClintockde San Francisco. Su colega y camarada Julia Stern, periodista que escribeartículos sobre moda, estaba trabajando en el número dedicado atrajes de baño de la revista Sports Illustrated cuando seacordó de que Mills cosía bikinis en la universidad.Telefoneó a su antigua amiga y le sugirió que enviara algunasmuestras al editor de la revista. Sin titubear, Mills, que creció enHawaii, donde prácticamente se vive en traje de baño,empacó seis prendas, ninguna de las cuales apareció en larevista. No obstante, sintió que había encontrado su verdaderodestino y dejó su trabajo para mudarse a ``La Gran Manzana''.

Claro que Nueva York no estaba esperando con ansia la llegada de otra jovendiseñadora de trajes de baño. Mills trabajó los siguientesocho meses como mesera; al mismo tiempo, buscaba empleo como asistente dediseño e investigaba la industria de la ropa de playa. En 1992decidió iniciar en su casa un negocio de trajes de baño conUS$20,000 que obtuvo de sus padres, su novio y las tarjetas decrédito.

Durante esa época visitó a fabricantes para presentarse y mostrarsu incipiente línea. Les decía: &flashquotMi negocio es demasiadopequeño para contratarlos, pero algún día losnecesitaré y quiero que sepan quién soy cuando recurra austedes&flashquot, recuerda. Mi filosofía es que el momento para pedir ayuda escuando no se necesita.

Un año más tarde, las cosas empezaron a cambiar. Las creacionesde Mills aparecieron en el codiciado número de trajes de baño deSports Illustrated y sus bikinis se mostraron en calendarios y videos,donde la supermodelo Kathy Ireland llevaba puesto un bikini Malia Mills decolor azul acero.

Poco después, Stern se asoció con Mills y ambas aparecieron enThe New York Times, Harper's Bazaar y otras publicaciones.Celebridades como la esposa de Hugh Hefner le compraron sus trajes debaño, al igual que muchas mujeres comunes y corrientes. Con muy pocodinero como para comprar un espacio en las principales ferias comerciales de lamoda, donde habría recibido mucha exposición, Mills alquilaba unahabitación en un hotel cerca del lugar donde se llevaban a cabo lasferias y enviaba invitaciones a los miembros de la industria, donde lespedía que pasaran a ver su línea de trajes de baño. &flashquotLanecesidad es la madre de la inventiva&flashquot, comenta Mills con respecto a suestrategia. Algunos me visitaron. Nos sentamos junto al fax durante lasiguiente semana y poco a poco empezaron a llegar pedidos.

En ese año, 1993, el almacén Bloomingdale's mostró lostrajes de baño en su escaparate navideño y Mills empezó aadquirir reconocimiento. Hoy en día sus piezas se venden porcatálogo, a través de Web (http://www.maliamills.com ) yla nueva tienda Malia Mills en la ciudad de Nueva York. Después demuchos años en números rojos, Malia Mills Swim Wear se dirige ala marca del millón de dólares.

Dejando de Lado la Vergüenza

Mario Meléndez no fue aprendiz de diseñador en una empresaestablecida, pero sí trabajó como asistente del gerente deproducción de una marca de ropa de mujer, lo cual le permitiólograr contactos que posteriormente le servirían. &flashquotNo hablaba de otracosa ni tenía otro sueño que tener mi propia empresa dediseño&flashquot, recuerda Meléndez, quien compara el diseño conla dirección de orquesta: ambos se basan en la unión de elementospara crear un todo armonioso.

A sus 18 años, Meléndez elaboraba shorts con forro de sedapara sus amigos en el garage de sus padres. Después de combatir en laguerra del Golfo y graduarse en ciencias políticas, Meléndezutilizó US$5,000 del dinero que recibió del ejército parafabricar en casa sus primeras 500 guayaberas. Por las noches trabajaba demesero para financiar el negocio; de día, promocionaba sumercancía en cuanta tienda encontraba. &flashquotNo me daba vergüenza&flashquot,admite, &flashquot¡Y funcionó!&flashquot

Sus guayaberas, en amplia variedad de estilos y colores, se venden en 50tiendas y a través de su sitio Web (http://www.maji-usa.com ). Con dosaños en circulación, el negocio de Meléndez espera ventaspara finales de 1999 de US$500,000. Maji by Meléndez ha aparecido en laversión castellana de la revista People y en publicacioneslocales. Al igual que Mills, Meléndez utilizó el ingenio y lapersistencia para atraer la atención hacia su negocio. Además departicipar en ferias comerciales de la costa oeste de Estados Unidos,copatrocina una feria de moda y conciertos de jazz latinos, cuyos ingresos sedestinan en parte a integrar becas para estudiantes de diseño demodas.

Sólo tiene 22 años pero, al igual que Meléndez, la raperade medio tiempo y diseñadora de tiempo completo Elle Hamm ya percibe elpoder de la persistencia. Sin ningún antecedente formal en el campo deldiseño, comenzó su empresa de Beverly Hills, Rudwear, consólo los US$40 que invirtió en tela para coser donas para elpelo; dos años más tarde, su empresa tiene ventas porUS$100,000.

Hamm empezó a vender sus donas en las tiendas de regalos de la zonahotelera y el aeropuerto de Los Ángeles; posteriormente su gama deproductos se amplió a una sencilla línea de accesorios quetrató de vender en Nordstrom. Al principio la cadena de tiendasdepartamentales no mostró interés, en parte debido a que Hamm notenía mucha experiencia en la fabricación.

Sin embargo, con ayuda de su padre quien la puso en contacto con una empresadispuesta a fabricar sus accesorios- y un folleto que ella misma elaboróy fotocopió, Hamm organizó otro encuentro con Nordstrom y latienda aceptó vender su línea de bufandas y bolsos. Lesagradó tanto su trabajo que cuando posteriormente les propuso vendervestidos inspirados en los deportes, aceptaron enseguida.

Carmen Electra y Pamela Anderson utilizan prendas de Rudwear, una líneaque ahora incluye jerseys para hombre. Algunos son sencillos; otros,versiones más vistosas decoradas con cuero, están pensados parala industria del espectáculo.

&flashquotSoy una persona competitiva&flashquot, declara Hamm al explicar su fórmula deléxito. &flashquotMe inspiro en mi manera de ser para realizar misdiseños.&flashquot

Pocos diseñadores jóvenes pueden esperar que todo sea miel sobrehojuelas pero, de acuerdo con Mills, el esfuerzo de subir merece la pena cuandose llega a la cima. &flashquotCuando se tiene que luchar se aprecia más lologrado después de librar las barreras&flashquot, afirma.

¡Para Arrancar Ya!

The Apparel Strategist: Boletín mensual para aquellosinteresados en dirigir negocios enfocados en la moda. Suscríbase porcarta dirigida a P.O. Box 406 Fleetwood, PA 19522, por teléfono al (610)682-7495 o mediante correo electrónico a editor@apparelstrategist.com

California Apparel News: Semanario enfocado a la industria de lamoda californiana. Suscríbase por carta dirigida a California Mart, 110E. Ninth St., Ste. A-777, Los Ángeles, CA 90079, por teléfono al(714) 693-1866 o mediante correo electrónico ahttp://www.apparelnews.net

Fashion Institute of Design and Merchandising: Proporcionacapacitación y prácticas con empresas de la industria de la moda.Tiene instalaciones en Los Ángeles, San Francisco, San Diego y OrangeCounty, California. Llame al (213) 624-1201, o visite el sitiohttp://www.fidm.com

Fashion Institute of Technology: Esta nueva escuela en la ciudad deNueva York depende del College of Art and Design, Business and Technology de laState University of New York. Llame al (212) 217-7999 o visite el sitio Webhttp://www.fitnyc.suny.edu

Fashion Net: Sitio Web (http://www.fashionnet.com ) que incluyefotografías, salas de plática, tableros de mensajes, consejos,vínculos y ofertas de empleo.

Women's Wear Daily: La &flashquotbiblia&flashquot de la industria de la moda. Parasuscribirse, visite el sitio http://www.wwd.com

Una Puntada a la Vez

¿Desea iniciar su propio negocio de diseño de modas? Estos sonalgunos consejos de los expertos:

Busque obtener educación formal y adquiera experiencia trabajando con undiseñador.

Elabore un plan de negocios realista.

Asegúrese de tener suficiente capital para funcionar durante unaño.

Reduzca sus gastos trabajando, de ser posible, en su casa.

Obtenga la atención de los medios enviando muestras y boletines a losmiembros de la prensa enfocada en la moda, los participantes fuertes en laindustria y las celebridades.

Prepárese para enfrentar desafíos.

Si no vive cerca de los escaparates de la moda, múdese paraallá. Un negocio enfocado en nichos (como por ejemplo, el diseñode botas vaqueras en Texas) que no se ubique en estos centros de la moda&flashquotpodría irla pasando&flashquot, dice Joan Volpe, del Fashion Institute ofTechnology en la ciudad de Nueva York, &flashquotPero lo más probable es que nose le reconozca en el nivel nacional ni reciba la atención de lasgrandes cadenas de tiendas departamentales.&flashquot

Contactos

Malia Mills Inc., Tel. (212) 210-7328

Rudwear, Tel. (310) 657-3032, E-mail: rudwear@reachme.com