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¿Llevas la contraria? Puedes ser un emprendedor

Si para el resto de la gente tu idea de negocio es imposible, inútil o estúpida podrías tener lo que se necesita para triunfar como entrepreneur.
¿Llevas la contraria? Puedes ser un emprendedor
Crédito: Depositphotos.com

Si todos te ven como si estuvieras loco cada vez que cuentas tu idea de negocios ¡felicidades! Podrías estar en camino de convertirte en un emprendedor auténtico. El simple hecho de ser joven, innovador y tu propio jefe no te hace un entrepreneur, dice Daniel Isenberg, profesor de la Columbia Business School. Y si todos creen que tu idea de startup es sabia y lógica, probablemente no lo sea, dice.

“Para crear y capturar un valor extraordinario siempre debes llevar la contraria”, afirma Isenberg. “Entras al mercado cuando todos los demás están saliendo”.

Las ideas de los emprendedores más exitosos generalmente, en un principio, son consideradas ridículas por la mayoría del público, dice Isenverg en su nuevo libro Worthless, Impossible and Stupid: How Contrarian Entrepreneurs Create and Capture Extraordinary Value (Inútil, imposible y estúpido: Cómo los emprendedores inconformistas crean y capturan valor extraordinario).

Comúnmente, los autoempleados se llaman a sí mismos emprendedores porque no trabajan para ningún jefe, señala Isenberg. Pero tener un negocio no es suficiente para definir a un emprendedor. Aunque Isenberg no ve nada de malo en ser el dueño de un negocio, dice que sólo entre el uno y el cinco por ciento de ellos son verdaderos emprendedores. La palabra “emprendedor” se usa a veces para describir intenciones, dice. Por ejemplo, “un pensador emprendedor” es alguien que se identifica con oportunidades o con formas de resolver una tarea creativamente.

Pero para ser un verdadero emprendedor debes no sólo pensar en ideas; debes actuar en base a ellas, de acuerdo a Isenberg. “Se trata de generar resultados más allá de las expectativas del mercado”, sostiene.

Irónicamente, un emprendedor inconformista no puede ser identificado hasta que su idea haya sido absorbida o rechazada por la sociedad, dice Isenberg. “En ese sentido, es el trabajo del emprendedor el sorprender al mercado”, afirma. “Hay un cierto aspecto del emprendedurismo que es impredecible”. Esa imprevisibilidad dificulta desarrollar políticas públicas para apoyar a los emprendedores, añade.

Isenberg dice que la principal enseñanza de su libro para los emprendedores es que tengan confianza en sí mismos y que se acostumbren a ser rechazados. Es importante aprender a lidiar con la adversidad, la resistencia y la burla del mercado, dice Isenberg. “Ésta es una parte normal de la experiencia emprendedora”.

No existen requerimientos específicos para ser un emprendedor exitoso, pero sí hay algunas cualidades similares en los verdaderos emprendedores, señala el experto. Por ejemplo, tienden a mostrar una voluntad por pensar independientemente, trabajar duro, ser perseverante y buscar la emoción. Muchos de ellos tuvieron trabajos en su juventud, por lo que aprendieron el valor del trabajo duro.  

Mientras que las características de los emprendedores son dignas de tener en cuenta, para Isenberg no definen a todo emprendedor. Los emprendedores nacen en cualquier lugar del mundo, tienen diferentes raíces culturales y socio-económicas y crean empresas en distintas industrias. “No se trata de Steve Jobs y el Silicon Valley. Se trata del emprendedurismo que se puede ver en cualquier lugar”, finaliza.