Emprendedores

9 maneras de negociar un contrato como líder

Discutir un acuerdo de negocios puede ser difícil. No te apresures y asegúrate de discutir todos los puntos importantes antes de firmar.
9 maneras de negociar un contrato como líder
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Hay cosas en la vida que se aprenden del modo difícil. Negociar contratos es una de ellas. Esto es lo que he descubierto en mi experiencia ayudando a estudiantes de inventRight a negociar sus documentos en los últimos 14 años. 

Tener una buena actitud es lo más importante que puedes traer a la mesa de negociación. Si actúas seguro de lo que haces, lograrás un mejor acuerdo. Piensa en ello. Cuando se trata de contratos, el poder del positivismo es real. De la misma manera, te ayuda tener sentido del humor, sobre todo cuando las discusiones se empiecen a poner difíciles. Recuerda que estas son las personas con las que tendrás que trabajar si decides firmar ese contrato que estás negociando.

Tengo algunos consejos:

1. Tómate tu tiempo
En mi experiencia, los contratos que se firman rápido suelen estar mal hechos. Muchas personas no gustan de negociar y solo quieren terminar con el incómodo proceso. Lo entiendo, pero no te apresures. El producto final será mejor si le dedicas tiempo.

2. Pide la ayuda de un profesional
Puede que yo sepa bien qué es lo que quiero obtener de un contrato25879 a nivel de negocios, pero ciertamente no es mi fuerte escribirlo de una manera que proteja todos mis intereses. Mi abogado siempre revisa lo que voy a firmar. Trato de hacer todo por mi parte porque me gusta negociar, pero al final del día necesito el consejo de un experto legal.

3. Siempre empieza con una lista de puntos
Este listado debe contener las cosas que a grandes rasgos quieres. Piensa que esta parte de la negociación es como las primeras semanas saliendo con alguien. En este punto, ¡todos deben estar contentos! Asegúrate de adherirte lo más que puedas a tu plan inicial. Si ambas partes no pueden coincidir en una lista de puntos, ¿para qué molestarse en firmar un contrato?

4. Negociar un contrato es como comer un elefante
Es decir, toda gran empresa debe hacerse un paso a la vez. Te recomiendo empezar con los puntos más sencillos antes de seguir adelante. Recuerda, la actitud con la que manejes la negociación es crucial. Quitar pendientes menores elimina presión de ambas partes del contrato para después platicar de los puntos más difíciles. Es muy probable que la conversación sea más abierta porque ambos negociantes se sentirán involucrados.

5. Haz las cuentas
¿Qué esperas ganar de este contrato? Debes tener una idea concreta. Pregunta a la otra persona toda la información que necesites para tomar una decisión informada.

6. No temas hablar
La comunicación por correo electrónico se puede prestar a confusiones. Si esto sucede, ¡llama a la otra persona! No esperes a que se desarrolle un mal entendido en toda forma. Conocer las verdaderas intenciones de tu interlocutor te ayudará a dar pasos para atrás y a avanzar cuando sea necesario.

7. Entiende que el primer contrato que recibas puede cambiar
La versión final del documento será muy diferente. No te asustes y recuerda que antes de firmar, todo es negociable. Si no entiendes algún apartado, puedes pedir que te lo aclaren. Si no estás de acuerdo con un punto, vuélvelo a discutir. Si la otra parte de la negociación lo permite, pídele a tu abogado que escriba el texto de forma adecuada.

8. Busca a alguien que sea “el policía malo”
Algunas personas no se sienten cómodas diciendo lo que quieren de manera directa. Para eso puede ser muy útil tener un compañero de negociación. Por ejemplo, en mi caso, mi esposa es mi socia y consulto con ella antes de decidirme por algo. Las personas con las que firmo contratos lo saben. Muchas compañías tienen empleados que se presentan como negociadores difíciles o “policías malos” por esta misma razón.

9. Sé razonable
Es en serio. Para saber qué es lo que puedes pedir realmente debes investigar. Habla con expertos de tu industria y escucha lo que te puedan decir.
No olvides cuáles son tus metas y qué quieres lograr con la próxima relación de negocios. Piensa en qué puedes dar a cambio. Sin embargo, si alguien trata de presionarte para firmar un contrato, frena y estudia sus razones. No olvides planear una estrategia cuidadosa.