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Logra emprendedora incluir en el cuadro básico de salud prueba que mide la agresividad del cáncer de mama

La prueba genómica Mammaprint puede determinar si las pacientes con cáncer de mama pueden beneficiarse con el uso de la quimioterapia.
Logra emprendedora incluir en el cuadro básico de salud prueba que mide la agresividad del cáncer de mama
Crédito: DepositPhotos

A partir de este mes, el Consejo de Salubridad General de México integró la prueba Mammaprint –que permite determinar si un paciente con diagnóstico de cáncer de mama requiere quimioterapias para su tratamiento-, al cuadro básico de insumos de diagnóstico en el sector de la salud pública. Esto significa que las pacientes con un diagnóstico en etapa temprana de dicha enfermedad podrán solicitar su aplicación a su médico tratante.

“Por primera vez en la historia, una prueba genómica es incluida dentro del cuadro básico del sector salud en México. Mammaprint permitirá a los médicos tratantes decidir con mayor asertividad sobre el tipo de tratamiento que requieren sus pacientes con diagnóstico de cáncer de mama en etapas tempranas (I y II), a través de la sensibilidad de la expresión genómica de cada paciente, para decidir sí en realidad es candidato a cierto tipo de tratamiento”, explicó Juana Ramírez, fundadora y directora general de Soluciones Hospitalarias Integrales (SOHIN). Esta empresa es proveedora exclusiva de la prueba en el país, a través de Genethic Services.

SOHIN, empresa pionera en el tratamiento de enfermedades crónico degenerativas complejas en América Latina, tiene un modelo de implementación con soluciones diagnósticas para la medicina individualizada basado en la genética y la atención personalizada. Actualmente tiene alianzas con el 95% de las aseguradoras en México, lo que le otorga presencia en 25 ciudades del país.

“En México, casi 2,000 pacientes se han hecho la prueba Mammaprint, de las cuales más del 50% recibieron un diagnóstico que determinaba que la quimioterapia no representaba un benéfico para su tratamiento”, aseguró Ramírez, . 

Mammaprint es la primera y única prueba del mercado aprobada por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) y es recomendada por la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés).

Toda paciente diagnosticada con cáncer de mama en estados clínicos I y II se puede beneficiar de Mammaprint. La prueba consiste en obtener una muestra del tumor, del que se extrae la información genética; y se miden 70 genes, con los que se determina la probabilidad de riesgo de recurrencia o metástasis a 10 años.  La muestra se toma en México y el análisis se realiza en Estados Unidos; los resultados se envían a Genethic Services para entregarlos al médico tratante.

Si el resultado indica que la paciente tiene un bajo riesgo, ésta no se beneficiará con la quimioterapia, por lo tanto, evitará los efectos secundarios innecesarios de este tratamiento. Para el doctor Alejandro Mohar, investigador del Instituto Nacional de Cancerología (INCAN) y coordinador del Programa Integral de Prevención y Control de Cáncer en México, esta sustitución significa una enorme ganancia en la calidad de vida de las pacientes.

“Aunque ya se pueden controlar muchos de los efectos tóxicos de la quimioterapia, inevitablemente las pacientes tienen náuseas, vómitos, pérdida de peso, diarrea, cansancio crónico y se ven afectadas obviamente por los costos de los medicamentos. Psicológicamente es muy fuerte para las pacientes que pierdan el cabello y no puedan valerse por sí mismas”, consideró.

En México, el cáncer de mama es la primera causa de muerte en mujeres mayores de 25 años y la probabilidad de padecerlo aumenta conforme la edad, siendo el grupo de entre 45 a 64 años el de mayor riesgo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres).

Al menos el 90% de los casos de cáncer de mama que se presentan en México se tratan en el sector público, mientras sólo el 10% puede costear la atención en el sector privado, según datos estimados por SOHIN.

Para el doctor Mohar, es necesario que las pacientes del sector salud público diagnosticadas en etapas tempranas se informen y soliciten la prueba a su médico tratante. “La inclusión de Mammaprint para que sea accesible a los pacientes del sector salud abre una ventana a la modernidad de la oncología en México. Si queremos hacer un buen control del cáncer en los miles de pacientes que son diagnosticados en el país, las pruebas moleculares deben ser parte fundamental del instrumental para el cuidado y control, tal como se hace en países desarrollados”, consideró el especialista.