Fui a la expo Intermoda en medio de la pandemia y esto fue lo que vi

La edición 73ª. de Intermoda fue diferente a todas sus antecesoras. Con un modelo híbrido, el evento de moda e industria textil dejó claro que hay que reactivar la economía.

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Guadalajara, Jalisco.- En un ambiente de incertidumbre debido a la pandemia de COVID-19 que azota al mundo, se dio inicio a la edición 73a. de Intermoda México, el evento que reune a expertos nacionales e internacionales de la moda y la industria textil. Sin embargo, los asistentes nos quedamos relativamente tranquilos al ser testigos de todos los protocolos de sanidad para la entrada a la expo. 

Muchos se preguntarán “¿Por qué se realiza un evento tan grande en plena pandemia?” Simple, la economía lo necesita. Tanto expositores, vendedores y prensa fueron vistos a ojos de propios y extraños como “valientes”, pero siendo sinceros, los organizadores hicieron un trabajo extraordinario. Ni en el aeropuerto se tomaron tantas medidas para respetar la sana distancia. 

Me explico: A la entrada te podías lavar las manos o tomar gel antibacterial, para posteriormente pasar a una cabina con sales de mar y toma de temperatura. Dentro del recinto era obligatorio el uso de cubrebocas así como seguir las flechas de desplazamiento, además de no superar las dos mil personas dentro. Todo esto para prevenir cualquier posible contagio. 

La reactivación de la industria

Dejando en claro esto, pasemos al motivo: la reactivación de la industria textil. Se pusieron en marcha las máquinas de coser y los expositores depositaron del 1 al 4 de septiembre sus esperanzas de venta en Intermoda en Guadalajara, Jalisco. 

Con una presencia de 400 expositores (una tercera parte de lo usual en años “normales”) y alrededor de cuatro mil compradores, los ánimos se notaban positivos. Aún sin la afluencia de costumbre, se levantaron pedidos y se dieron a conocer las nuevas propuestas de los diseñadores. Entre ellos, el reconocido Benito Santos quién habló con Entrepreneur en Español de su experiencia en el comercio electrónico y las repercusiones de la pandemia en el mundo de la moda.

También conversé con Diego Alonso, gerente comercial B2B de la marca mexicana LOB, quien reveló cómo se tuvieron que adaptar a las nuevas circunstancias. La empresa con presencia en más de 36 países, y orgullosamente tapatía, vieron la necesidad del uso del cubrebocas como una oportunidad para seguir en el mercado. Lanzaron una línea de mascarillas de tela completamente lavables y con filtros, agregando el diseño y el apoyo a artesanos quienes son los encargados de decorar a mano algunos de sus nuevos productos.

Pero, no solo las grandes marcas tuvieron que ingeniárselas para ver la luz al final de túnel. Algunos emprendedores como Rubén Mora y José Cuitláhuac de Tuna Jewel Project, expresaron que gracias al diferenciador de su marca de joyería han podido mantenerse a flote en estos duros meses.

Otra de las nuevas promesas fue Suilma Sánchez Tuunik, una diseñadora mixe que con la ayuda de artesanos oaxaqueños hacen cobrar de vida y color las prendas. Como emprendedora, mujer e indígena, Suilma no ha tenido un camino fácil pero espera que su trayectoria aliente a más mujeres a incursionar y seguir sus sueños en la industria de la moda.

Distintos modelos de negocios

Algo que se puede notar claramente es la diversidad de expositores. En Intermoda, encontramos desde marcas de ropa famosas, nuevos talentos, empresas distribuidoras de máquinas de coser, negocios de textiles, algunos representantes de la industria del calzado, joyería y marroquería, así como emprendedores importadores de mercancía y hasta proveedores de maniquíes.

Cada uno en su área de expertice, decoraron sus pabellones y pusieron su marca en alto. Aún con una audiencia relativamente baja, se mantuvieron con la cabeza en alto y positivos en todo momento, ya sea probando un vestido de novia o respondiendo las preguntas de los compradores. 

En la búsqueda de marcas mexicanas, se hizo evidente que la gran mayoría no son productos de tierras aztecas, sino que los emprendedores importan desde otros lugares y los venden aquí con su propio construcción de marca. Tal es el caso de Twist Side, a cargo de Rosa Medina quien desde hace 10 años emprendió y ayuda a otras mujeres a hacerlo. Ella selecciona cuidadosamente las telas y las confecciones para asegurarse de que tengan el estilo y calidad necesaria para ser productos dignos de llevar su marca.

La pasarela, la gran ausente

Por seguridad, este año el glamur de la pasarela quedó casi en el olvido. No obstante, sí se presentaron algunas colecciones como Pánuco, Ignazio Spinoza, American Level, Jacobo sin A, Merkabá, Alexis, Paulina Luna, entre otras. Esto en un sistema híbrido, en lugar de modelos se usaron maniquíes para engalanar los diseños junto a videos que regresaban la magia al recinto. Además de ser transmitido para quien no pudo estar de forma presencial.

“Ha sido un éxito Fashion Space, porque es un espacio muy grande hecho para 100 personas y fluye, es de las cosas buenas que nos ha dejado esto. Tratamos de darle realce con la iluminación, el video, maniquíes, tarimas y algo más que solo ver una exposición con modelos artificiales; al final, es dar una experiencia extra”, comenta Lorenza Luquin, productora de moda en IM Intermoda.

“Como no vienen todos los diseñadores, ni pueden estar todos los empresarios de la marca, entonces los ponemos virtual y tenemos las colecciones en físico para que las puedan ver y tocar a través de los maniquíes”, añadió la productora.

Este formato seguirá en las próximas ediciones de la expo. 

¿Qué está pasando en el mundo de la moda con la crisis sanitaria?

Lamentablemente, al parar las máquinas se perdieron muchos empleos, en especial los dedicados a confeccionar uniformes escolares. Algunos salieron airosos al encontrar otro nicho de clientes, pero la mayoría no lo logró. 

Actualmente, al mundo le aqueja distintos problemas que a su vez están correlacionados. Uno de ellos, el cambio climático el cual no paró aún con todos en cuarentena, dado que los desechos tanto sanitarios como de comida para llevar aumentaron. También los desechos químicos de las fábricas textiles contribuyen a su deterioro. 

Pero no todo el panorama es gris, aunque así parezca en un principio. Hay mujeres y hombres que buscan frenar o retrasar el problema ambiental que causa la propia industria. Mireille Acquart, directora de la firma consultora Éthical Fashion Space, advirtió que en el 2030 la industria textil podría incrementar la demanda de agua en un 50 por ciento, con datos del Banco Mundial.

Por otro lado, se encuentra la crisis económica a causa de la pandemia, que como ya mencionamos se ha llevado miles de empleos. 
Ante este panorama un tanto desalentador no podemos evitar pensar, ¿qué es más importante en este momento? Se habla del declive del fast fashion, pero de allí dependen un sinfín de familias como bien recalcó Gustavo Prado de Trendo en su IM Talk.

“La promoción al consumo, aún en condiciones de contracción económica, resulta fundamental para el desarrollo de las empresas y con ello el sustento para miles de familias de lo contrario entrarán en un entorno de sobrevivencia en países como México”, comentó el director de la firma de proyecciones y tendencia de consumo Trendo.

La unión hace la fuerza

Aún con las adversidades tocando su puerta, la edición 73a. de Intermoda deja bien claro que cuando un gremio o industria se une, no hay quien la pare. Hacer que el negocio se recupere es tarea de todos, vendedores, exportadores, diseñadores y consumidores finales, tenemos un granito de arena que aportar para que esto suceda. Es ayudar al pabellón de a lado sin importar que venda lo mismo que tú, es comprar esos guantes que te enamoraron o esa pieza de joyería única, es dejar de lado las diferencias y remar todos juntos hacía una reactivación productiva y próspera.  

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